Venezuela: masiva marcha para pedir que no prohíban las protestas

Es una iniciativa de la fiscal general del país, a quien la oposición le reclama renunciar. En tanto, otra convocatoria apoyó al presidente Chávez. Ambas movilizaciones se hicieron en Caracas, fueron multitudinarias y no tuvieron incidentes.
Una mulitudinaria marcha se realizó ayer en Caracas en contra de la propuesta de la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, por criminalizar la protesta pública.

Su iniciativa volvió a tensar las relaciones entre el gobierno de Hugo Chávez y la oposición.

En tanto, seguidores del presidente también realizaron una masiva movilización con eje en las críticas al "imperialismo estadounidense" en América Latina, bajo el lema "Venezuela tierra de paz".

Ambas concentraciones terminaron sin incidentes pero volvieron a mostrar las pasiones y rechazos que despierta la Revolución Bolivariana del presidente Chávez, las dos miradas confrontadas de la sociedad.

Los antichavistas manifestaron sobre todo reclamando el fin de la persecución a las protestas públicas, que han sido amenazadas con causas judiciales. Su marcha fue encabezada por dirigentes de partidos políticos y abogados, que exigieron la renuncia de la fiscal Luisa Ortega Díaz por su amenaza de considerar a las manifestaciones disidentes como acciones desestabilizadoras, penarlas y prohibirlas.

Los manifestantes también pidieron la liberación de 11 trabajadores de la alcaldía metropolitana de Caracas que fueron detenidos hace dos semanas, cuando realizaban una protesta cerca del Tribunal Supremo de Justicia para reclamar respeto a sus puestos de trabajo, así como del prefecto de Caracas, Richard Blanco, que a pesar de ser la principal autoridad civil de la ciudad fue encarcelado por la supuesta agresión a un policía en una movilización reciente. Caminaron desde el sector Chacaíto, al Este de Caracas, y culminaron en el centro, a las puertas de la Fiscalía General.

En la Fiscalía, miembros de la Mesa de la Unidad Democrática, integrada por once partidos opositores, entregaron a un funcionario de seguridad del edificio, a falta de otra persona, un documento.

Por su parte, miles de afectos a Chávez, ataviados de rojo, el color de la "revolución", recorrieron al ritmo de la música buena parte del Oeste caraqueño y finalizaron ante la sede de la Cancillería, en el casco central. "Esta es una marcha para los que luchan por la paz, esta es la marcha por la alegría (...) de los que luchan por ser dueños de su propio destino", dijo Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador, uno de los cinco que componen Caracas y único en manos del oficialismo.

El también dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de Chávez, aseveró que la nueva convocatoria demostró que los "chavistas" son "la mayoría" en el país.

La movilización oficialista se enmarcó en la jornada mundial "En pie de paz", lanzada ayer en Caracas y en "50 países" para enfrentar la política "guerrerista" de Estados Unidos hacia Latinoamérica, según sus organizadores.

En cuanto a los opositores, dijeron que "en nuestro ánimo no existe el espíritu de la confrontación (...) ha sido una procesión de fe (...) para pedir que cese la persecución contra los que pensamos diferente" al Gobierno, declaró en una tarima el alcalde Mayor de Caracas, Antonio Ledezma.

El alcalde añadió, en un breve discurso, que la movilización también fue para "rechazar las amenazas a marchar libremente" por parte de la fiscal General, Luisa Ortega Díaz, y para pedir la "libertad de los presos políticos".

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