Venezuela afianza sus lazos con Rusia

El gobierno de Chávez contempla una nueva compra de armas a Moscú; acuerdo para una inversión conjunta en el sector petrolero
SAN PETERSBURGO.- En la profundización de una alianza que podría llevar al Kremlin a involucrarse en una disputa por la presencia militar estadounidense en Colombia, Rusia y Venezuela mantuvieron ayer diálogos sobre compras de armas y se acercaron a sellar un acuerdo petrolero por 30.000 millones de dólares.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que viajará a Rusia en septiembre, dijo la semana pasada que estaba preparado para comprar decenas de tanques rusos para contrarrestar la intención de Estados Unidos de expandir su presencia militar en Colombia.

"El presidente de Venezuela es uno de los principales actores de la política internacional. Tiene una personalidad fuerte y es un gran amigo de Rusia", dijo el viceprimer ministro ruso, Igor Sechin tras reunirse en San Petersburgo con el vicepresidente venezolano, Ramón Carrizalez. "Sé, por experiencia, que si dijo algo lo hará", añadió Sechin, cuando se le preguntó si Venezuela compraría tanques a Rusia.

Moscú y Caracas firmaron entre 2005 y 2007 doce contratos armamentísticos por un valor de 4400 millones de dólares.

Sechin aseveró que la cooperación militar con Venezuela ayudará al atribulado complejo industrial militar de Rusia a afrontar la crisis económica, pero declinó dar más precisiones sobre el acuerdo de tanques.

Según confirmó ayer una fuente del Ministerio de Defensa colombiano, el convenio para dar a las fuerzas estadounidenses mayor acceso a bases militares en el país sudamericano a fin de combatir el narcotráfico y a la guerrilla de las FARC se firmará en dos semanas. Chávez considera el plan como una amenaza para la estabilidad regional ("podría ser el primer paso para una guerra en la región", dijo) y varios otros mandatarios sudamericanos también han expresado su descontento con el pacto militar.

Bogotá, por su parte, acusa a Chávez, y a su aliado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, de connivencia con las FARC, y afirma que no requiere del visto bueno de otros países de la región para sellar un acuerdo sobre una operación militar en su propio territorio.

Para intentar descomprimir la tensión regional, los presidentes de la región, incluido el de Colombia, Alvaro Uribe, se encontrarán el 28 de este mes, en Bariloche, en una cumbre de la Unión de Repúblicas Suramericanas (Unasur).

Carrizalez expresó ayer que Venezuela es un Estado soberano que debe proteger a sus ciudadanos y que, por lo tanto, puede realizar las adquisiciones que considere necesarias para su defensa. Y reiteró la postura del gobierno venezolano de que las bases con presencia estadounidense creaban una amenaza para los países de América latina.

Según fuentes rusas, Venezuela está negociando la compra de una amplia gama de armamentos, ante todo una gran partida de carros blindados y tanques, así como aviones de combate, sistemas de defensa antiaérea, submarinos y lanzaderas de misiles.

Interés

En particular, Caracas está interesado en una veintena de sistemas de defensa antiaérea Tor-1, varios submarinos diésel y varias decenas de buques y lanchas de distinto tipo. Entre 2005 y 2007, Caracas ha firmado 12 contratos de compras de armas rusas por un valor de 4400 millones de dólares, con los cuales ha adquirido 24 cazabombarderos Sukhoi-30MK2, medio centenar de helicópteros y 100.000 fusiles Kalashnikov AK-103.

Rusia, el segundo mayor exportador mundial de petróleo, ha llevado a cabo una estrategia destinada a ampliar la cooperación militar con algunos países de América latina, una tradicional zona de influencia de los Estados Unidos. El reciente viaje a América latina de Sechin incluyó a los tradicionales aliados de la era soviética, Cuba y Nicaragua.

En cuanto a los acuerdos petroleros, Sechin dijo que la compañía petrolera estatal de Venezuela, Pdvsa, y un consorcio de firmas rusas deberán invertir conjuntamente 30.000 millones de dólares en el campo petrolífero venezolano Junín 6, en la Faja del Orinoco.

"La iniciativa con Pdvsa puede volverse líder en la producción de petróleo en Venezuela", dijo Sechin, y agregó que los bloques Ayacucho 2 y Junín 3, controlados por acuerdos de Pdvsa con TNK-BP y Lukoil, podrían también ser incluidos en el proyecto conjunto. Sechin aseveró que las reservas en el bloque de petróleo Junín 6 se estiman en 53.000 millones de barriles de crudo, lo que lo vuelve potencialmente el mayor proyecto de exploración petrolífera de Rusia en el extranjero, con una duración de, por lo menos, 40 años.

El consorcio ruso incluye a Rosneft, Gazprom, Lukoil, TNK-BP y Surgutneftegaz. También intenta ofertar por bloques en el Proyecto Carabobo.

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