Venecia tiene por fin una gondolera.

La ciudad de Venecia contará por primera vez en la historia con una mujer al timón de una góndola, una profesión que durante 900 años fue reservada a los hombres, que ahora miran con recelo a su nueva colega de trabajo, informó ayer el diario La Repubblica.
Se trata de Giorgia Boscolo, de 23 años y madre de dos hijos, que ha roto con la exclusión de las mujeres en este puesto de trabajo.

Boscolo pasó las exigentes pruebas de conducción de las barcas del Ente Góndola, organismo encargado de fiscalizar a los gondoleros, que tuvo que aceptar a la joven tras haber rechazado en anteriores ocasiones a otras aspirantes al puesto. "Espero tener pronto otras colegas mujeres", dijo Boscolo, que añadió que anhelaba que sus compañeros "olviden pronto sus prejuicios".

A pesar del optimismo de Boscolo, La Repubblica publicó ayer las críticas de Marco Zegna, gondolero desde hace 19 años. "Este es un trabajo de hombres. Es necesaria mucha fuerza física y mucha resistencia. Además, la convivencia con una mujer nos pone en una situación violenta", dijo. Su opinión parecía ser compartida por muchos colegas.

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