Venecia: 100.000 personas en la Plaza San Marco para celebrar el inicio del Carnaval

Venecia: 100.000 personas en la Plaza San Marco para celebrar el inicio del Carnaval
Unas cien mil personas disfrutaron en la Plaza San Marco el inicio del Carnaval de Venecia, el más antiguo del mundo y célebre por sus máscaras, que cuyo lema es este año "Sensación: seis sentidos para seis barrios", con la apertura oficial del vuelo de la palomita.
Una actriz de 25 años descendió desde 70 metros del Campanario, suspendida en el aire por un cable de acero, para pisar la emblemática plaza de la ciudad italiana, frente a la cual se alzan la basílica San Marco y el Palacio Ducal.

La tradición de la apertura del carnaval, que surgió en el siglo XI y se consolidó en el XIII, continuó con la "Fiesta de las Marías", en las que 12 jóvenes, elegidas por un jurado, desfilaron desde San Pedro hasta la Plaza San Marco.

La representación recuerda la liberación de jóvenes novias, secuestradas por piratas dálmatas en el año 946, de parte de la flota de Pietro Candiano III.

La fiesta concluirá con la proclamación de la María del año, elegida durante la Gran Gala prevista en el Casino de Venecia, el domingo 22 de febrero.

Desde las primera horas el gobierno de la comuna desplegó 176 agentes de la policía municipal, 124 de los cuales estuvieron en el centro histórico, ámbito del festejo.

Casi 400 autobuses y más de 4.300 automóviles llegaron desde distintos puntos para asistir a la ceremonia inaugural.

El Carnaval de Venecia, uno de los más famosos del mundo, tuvo su apogeo en el siglo XVIII, cuando hasta príncipes y aristócratas solían concurrir disfrazados, con sus rostros ocultos tras las máscaras.

Los comercios de la ciudad ofrecen, durante todo el año, gran variedad de máscaras en las que resalta la distinción del diseño italiano, como delicadas obras de arte ornamentadas con telas y plumas, de brillantes colores.

Los venecianos acostumbran por estos días salir a pasear vestidos con trajes de época de gran belleza y reminiscencias medievales, bordados en oro y piedras y confeccionados con terciopelos, brocatos y telas pesadas muy adecuadas para el invierno europeo, que les puede deparar, inclusive, algunas nevadas.

Comentá la nota