Vendieron vacas holando a 50 centavos por kilo en la feria

Con comprobantes de hacendados, Juan Imvinkelried repasó la situación extrema de la lechería, la liquidación de ganado, la pérdida de tambos y la falta de cohesión de la cadena láctea y la falta de reflejos del Gobierno. "Una vaca de 500 kilos vale menos que un par de zapatillas de primera marca", argumentó el presidente de la Rural.
La situación de la lechería no tiene miras de mejorar, a pesar que el Gobierno crea que con diez centavos por litro para los tambos más pequeños, que producen hasta tres mil litros diarios, los problemas de la materia prima están resueltos.

En diálogo con el presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, repasamos la actualidad de una actividad en crisis y que cada día pierde más terreno.

"A partir de octubre del año pasado empezó a caer el precio en forma marcada, con unos 20 a 25 centavos que no volvimos a recuperar; y se suma a todas las complicaciones del verano, con la sequía, entonces ya lo venimos advirtiendo, pero en el grave estado de situación del productor, hay varios sectores que son cómplices". Juan Imvinkelried enumera "principalmente el Gobierno con su política agropecuaria, de la cual hemos hablado hasta el cansancio a lo largo de estos seis años de la gestión de Kirchner y familia, pero también hay otros actores de la cadena láctea que son cómplices, como la industria y el comercio, porque en los últimos meses hubo un incremento del 13 por ciento en los lácteos".

Entonces cabe el análisis de la caída del precio al productor en referencia al precio internacional de la leche, precisamente la leche en polvo, que se desplomó de cinco mil dólares el año pasado y que no se pudieron aprovechar por retenciones, hasta unos 1.700, pero hoy ya ronda los 2.200 y sin retenciones. "Da mucha indignación que con lo difícil del panorama y la situación tan complicada por la sequía, junto a la inviabilidad de seguir trabajando a estos costos, haya irresponsabilidades compartidas".

En mucho tiene que ver la falta de transparencia de la cadena láctea comercial, porque no se dan a conocer todos los números y no se puede localizar el escape de precios, aunque por lo visto, gran parte de la tarea la tiene la comercialización.

Pero lo real es que el tambero no tuvo subas en sus liquidaciones, incluso algunos han tenido bajas por lo que se paga el litro de leche entre 68 y 72 centavos, "las empresas parecen inmutables; y la gran preocupación nuestra es lo que se está dando más al norte, a 50, 60 kilómetros, donde la sequía hace inviable todo hace más de dos años", recuerda el dirigente.

LA VACA Y LAS ZAPATILLAS

Si un tambero no puede seguir produciendo al volumen que lo venía haciendo, comienza a achicar sus bienes o a transformar su producción.

Juan Imvinkelried trajo a LA OPINION boletas de venta de ganado de la feria de la semana que concluye, donde las vacas holando que concluye su ciclo y son de descarte se vendieron a precios tales como 80; 67 y 50 centavos por kilo. "En Sunchales se comenzó a vender la invernada y el rematador cortó la feria porque le dio vergüenza seguir así", señaló el Presidente de la SRR. A título personal contó que "vendí la semana pasada terneros de invernada muy bien criados, de 11 meses y perdí 600 pesos por ternero, nos faltó eso para poder cubrir los gastos y salir derechos".

Comprobable en la comparación de un recibo de feria y un ticket de compra en una casa de deportes "Una vaca de 500 kilos vale menos que un par de zapatillas de primera marca, por eso tengo miedo que cuando se quiera mejorar la lechería sea tarde".

Sin creer en los dichos que para la primavera la leche va a sobrar, porque los forrajes no se pudieron hacer para la reserva y cuando las cadenas de pago están cortadas, van a quedar muchos productores en el camino y ya lo están haciendo.

"Todo esto hace que el estado de ánimo sea muy malo y yo temo que esto se incendie y que no lo podamos parar. Se está juntando mucha amargura, mucha tristeza y mucha bronca. Esto no sólo lo tiene que ver el Gobierno Nacional, sino que también lo tienen que ver las industrias lácteas, que tienen que dar una señal y tienen que también hacer un esfuerzo, sin seguir en un lugar cómodo en el que muchos creen que porque algunos productores están recibiendo subsidios de diez centavos, deciden tirar para adelante la mejora". Se cobró la primera de diez cuotas de las compensaciones, pero eso sólo abarca a un 45 por ciento de la producción.

LEYENDA Y REALIDAD

Un industrial rafaelino dijo hace pocos días que la situación no le preocupa porque históricamente las vacas pasaron de tambo a tambo, sin embargo Imvinkelried apunta que "las vacas no las va a comprar nadie porque no es rentable hacer leche, las vacas van a ir al frigorífico, porque se está terminando lo que en algún momento fue un acomodamiento en tambos más grandes".

Con la leche en baja y la soja en alza, superando los mil pesos por tonelada, el avance de la agricultura sigue abriendo paso a un daño irreversible en la lechería y las consecuencias aún no se pueden conocer claramente.

"Se está explotando al productor y se está especulando con el excedente de leche y no tiene que ser así, tiene que pensarse en una lechería a futuro, en una región que crezca, no que sólo crezcan algunos a costa de los otros, es la historia de nuestra lechería, pero está mal, no es así", concluyó el directivo de la Sociedad Rural de Rafaela.

UNIDAD TAMBERA

La asamblea de Suardi pidió entre otras cuestiones de números, la unidad de las entidades tamberas. Partiendo de la premisa de separación que encabezó la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe, junto con otra institución de Córdoba y La Pampa para negociar, Juan Imvinkelried remarcó que en el camino de la reunificación "ha habido un gran avance.

Yo estuve reunido con autoridades del Gobierno Provincial, de Federación Agraria, de Carsfe y el nuevo presidente y secretario de la Mesa de la Lechería de acá; y el tema de la desunión se va a solucionar, pero si no hay una señal del Gobierno, todo esto pasa a segunda instancia, porque estamos cada vez peor, pues en los próximos seis meses se seguirán liquidando vacas y destinando campos a la agricultura y en eso no hay vuelta atrás, junto con el impacto monstruoso que va a tener en toda esta zona".

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