Venden agua de los surgentes para el llenado de piscinas

Los camiones cobran un promedio de 400 pesos por 25 mil litros. Un particular que explota el pozo público ubicado en Spurr provee a empresas inicialmente destinadas a tareas de desagote.
La crisis hídrica ha derivado en algunos casos en la necesidad de recurrir a fuentes alternativas de agua para atender ciertas actividades recreativas, aunque en todos los casos el cuidado del recurso exige una ajustada racionalidad.

Por ejemplo, el llenado de piscinas exige miles de litros y significa una operación delicada teniendo en cuenta las limitaciones de la red, pero también puede resultar una tarea por demás tediosa considerando la poca presión que se registra en muchos barrios.

En ese contexto, uno de los "negocios" que han prosperado en el la ciudad es la venta de piletas "con agua incluida", así como la oferta del agua necesaria para el primer llenado de las mismas.

Varias empresas dedicadas originalmente a tareas de desagote, han sumado camiones destinados con exclusividad a la provisión de agua, para lo cual recurren a distintas fuentes alternativas, que van desde algunos surgentes habilitados y distintas perforaciones ubicadas, en algunos casos, fuera del ejido urbano.

Un camión del tipo aguatero tiene una capacidad de 25 mil litros y cada viaje se cobra, en promedio de 400 pesos. En el caso de las piletas de lona, de poca capacidad, algunas empresas esperan disponer de varios clientes para abastecer con un único viaje varios pedidos.

La venta de agua para estos usos resulta inédita para las empresas que prestan el servicio, al punto que algunas han incorporado vehículos acordes para tal fin, teniendo un promedio de dos viajes diarios.

Con agua mineral. Uno de los puntos a los cuales recurren los camiones aguateros que ofrecen agua para el llenado de las piscinas está dado por los pozos surgentes. Estas perforaciones, que en alguna época fueron una de las principales fuentes de provisión de agua a la red de la ciudad, fueron realizadas en su mayoría en la década del 50, tomando agua de un acuífero existente a unos 900 metros de profundidad, con agua que brota a unos 60º C.

Lo llamativo es que estos surgentes dependen de la Autoridad del Agua (ADA), entidad que ha cedido algunos, seis al menos, a Aguas Bonaerenses (ABSA) para que los utilice a su criterio como alternativa ante la crisis hídrica.

Esto significa que en principio ningún particular puede recurrir a ellos salvo que sea con destino de consumo humano. Un hecho singular se registra en el surgente de Spurr, vecino a la estación ferroviaria homónima, donde un supuesto "encargado" del lugar, que, según algunos vecinos, "cría ranas y chanchos", se encarga de cobrar a los camiones aguateros que concurren al lugar a buscar el líquido. Creada la necesidad, fomentado el negocio.

Dato

2.000 pesos fue la cifra pedida al propietario de una pileta en el barrio Palihue para dotarla del líquido necesario. Si bien se trata de una piscina de buenas dimensiones, unos 50 mil litros, el monto de la operación no registra relación con los valores promedio que se estarían manejando en la ciudad, según datos recabados por este diario.

Mañana llegan autoridades provinciales y de ABSA

Mañana llegarán a la ciudad autoridades de la empresa Aguas Bonaerenses SA (ABSA), junto con funcionarios de primera línea del gobierno bonaerense, con la premisa de habilitar algunas obras relacionadas con la crítica situación hídrica, firmar convenios y recorrer trabajos en ejecución financiados con fondos de la provincia

La visita se realizará en el marco de la peor crisis del agua que vive la ciudad desde la puesta en marcha en 1978 del complejo hídrico de Paso de las Piedras y mientras la provincia soporta inocultables problemas financieros para sostener el ritmo de varios trabajos en el territorio bonaerense.

El intendente municipal Cristian Breitenstein confirmó el arribo de la ministra de infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos bonaerense, arquitecta Cristina Alvarez Rodríguez, del jefe de gabinete de ministros de la provincia, abogado Alberto Pérez, y del presidente de ABSA, abogado Guillermo Scarcella.

Los funcionarios concurrirán a la zona del Bajo San José para participar de la habilitación de los primeros cinco pozos de los diez que se construyen en campos de Norberto Fioritti, los cuales aportarán unos 900 metros cúbicos por hora al acueducto que conduce el líquido a la planta potabilizadora de Grünbein.

Por otra parte, se espera que el titular de ABSA confirme la decisión de su empresa de establecer valores diferenciales para quienes superen determinada cantidad de metros cúbicos de agua así como la instrumentación conjunta con el municipio de un esquema de control del uso racional del recurso.

Recorrerán además la doble calzada entre la avenida 14 de Julio y la Aeroestación Civil Comandante Espora --la más onerosa que realiza la provincia en nuestra ciudad, con un presupuesto de 33.354.727 millones de pesos--, las cloacas en General Daniel Cerri y los desagües pluviales del barrio Molina Campos, entre otras.

La visita servirá además para tener un panorama real sobre las dificultades que enfrentan algunos de los emprendimientos mencionados por cierta demora en la percepción de los fondos para el pago de los certificados.

Días atrás el jefe comunal reconoció esa situación, más allá de marcar su optimismo al asegurar que "obra que se comienza, obra que se termina" y pedir la colaboración a las empresas constructoras para evitar la paralización o afectación del ritmo de los trabajos.

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