Los vendedores ambulantes resisten y no dejan las calles

El municipio realiza decomisos todos los días, pero la mayoría de los puesteros regresa a la venta. Los insultos y las amenazas a los inspectores son moneda corriente en los operativos.

El municipio intensificó sus operativos en el último mes para impedir que los vendedores ambulantes comercialicen sus productos en la ciudad de San Luis. La Directora General de Tránsito y Vía Pública, María Isabel Valdivieso, admitió, sin embargo, que la mayoría retorna a sus lugares al poco tiempo, y que los inspectores muchas veces son insultados y amenazados por los puesteros cuando proceden a realizar un decomiso de mercadería. Las inspecciones nacen de los reclamos realizados por los comerciantes del microcentro.

Valdivieso indicó que el problema con la venta ambulante es una cuestión compleja, persistente, y de difícil resolución. "No sé cómo hacen, pero ellos, después de incautarles lo que venden, se las ingenian de alguna forma y consiguen nueva mercadería. Algunos se van, pero otros vuelven a ubicarse, y eso es constante" afirmó. Si bien reconoció que esta situación es "esperable", ya que es gente que hace muchos años trabaja bajo esta modalidad, dijo que su área seguirá con las inspecciones.

La titular de Tránsito y Vía Pública remarcó que la actividad de los vendedores ambulantes no tiene ningún resquicio reglamentario que los ampare. "Su venta es una acción ilegal, no hay vuelta que darle. Eso implica una competencia desleal a los comerciantes, ya que ellos no pagan impuestos, ni a empleados, ni a la AFIP. Estas condiciones irregulares les permiten ofrecer la mercadería a menor precio" comparó, y advirtió que los ciudadanos que adquieren sus productos no hacen más que fomentar esta situación de ilegalidad. Expresó además que la oposición al trabajo de esta gente no es únicamente una cuestión económica, ya que los puestos callejeros obstruyen la vía pública, y eso genera inconvenientes importantes a los peatones: "Tenemos muchos reclamos de vecinos, discapacitados, mamas con changos, y gente de la tercera edad que no pueden caminar por la vereda".

También destacó que no hay ningún lugar habilitado para los vendedores ambulantes, sencillamente porque la actividad que realizan no es legal; y que el Paseo del Padre es de uso exclusivo para artesanos.

Uno de los inconvenientes que encuentran actualmente los inspectores es la creciente agresividad que manifiestan los vendedores cuando les decomisan la mercadería. "Insultan y amenazan en caso de que volvamos a hacerles incautaciones. Esto nos obligó a realizar las denuncias correspondientes a la policía". Valdivieso aseveró que las agresiones al personal municipal son sistemáticas, aunque indicó que en los últimos días los ánimos están un poco más calmos y que "han bajado los decibeles". La situación de más tensión tuvo lugar el 17 de diciembre del 2009, cuando los vendedores ambulantes, por los decomisos efectuados, protestaron ruidosamente al frente del edificio de la municipalidad con cortes de calles y quema de cubiertas.

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