Vendedores ambulantes: la nueva guerra que se viene en Capital

A partir de los primeros días del mes que viene, un equipo de inspectores y policías saldrá a las calles del microcentro para combatir nuevamente la presencia de los vendedores ambulantes, después de varios intentos fallidos, en los últimos años, por erradicar esa actividad ilegal.
Es lo que aseguró el secretario de Gobierno de la Capital, Ricardo Pintos. "El grupo estará compuesto por inspectores de los tres organismos que tienen competencia en lo que es comercio y habilitaciones, que son la Dirección General de Rentas, la AFIP -Administración Federal de Ingresos Públicos- y la Municipalidad de la Capital. Queremos hacer un operativo integral y en conjunto", afirmó Pintos. Y a esto se sumará el apoyo de las fuerzas públicas para evitar inconvenientes.

Este será un nuevo intento por sacar de las veredas céntricas a quienes, según los comerciantes, son "competidores desleales" porque no pagan alquiler ni impuestos y, según los transeúntes, representan una molestia para las ya congestionadas veredas. Con respecto de los vendedores ambulantes que van los domingos al Parque de Mayo, el funcionario declaró ayer, en el programa Misión Imposible, de Radio Colón, que "en tres meses más ya no va a quedar ninguno en ese lugar".

Para lograr esto se ha previsto una serie de pasos a seguir. En la primera etapa, que se hará a principios de marzo, los vendedores ambulantes serán notificados verbalmente. "Trataremos de persuadirlos para que se vayan de ese lugar y de convencerlos de que lo que están haciendo no es legal", dijo Pintos. En el caso de que no se vayan, serán notificados por escrito y les decomisarán la mercadería que tienen a la venta. La tercera etapa será la denuncia judicial por no acatar la normativa vigente y será la Justicia quien ordene sacarlos de las calles por la fuerza.

Para cumplir con esta tarea, el municipio está reasignando personal que estaba ocupando otros cargos y ahora pasó al cuerpo de inspectores. Así, en tres semanas ya se duplicó la cantidad de personal que tenía ese área. Según Pintos, "la idea es llegar a marzo con unos 45 inspectores, de los cuales 20 se encargarán del área de bromatología e higiene. El resto controlará la de comercio y espectáculos en lo que respecta a habilitaciones, seguridad, ruidos molestos, Ley Seca". Un objetivo es que los inspectores estén en la calle en forma permanente para que no vuelvan a instalarse los vendedores ambulantes que sacan.

"No es obligación del municipio darles un trabajo o un lugar. Antes se les dio la oportunidad de que se fueran a la feria persa de Libertador y Rioja, pero sacás a unos y aparecen otros nuevos. Esta gestión no va a contratar personas para que vendan productos que están fueran de la ley. Si ellos consiguen un lugar, comienzan a hacer sus contribuciones y pagar sus impuestos como todo el mundo, ahí sí la Municipalidad los va a habilitar como habilita a cualquier comercio", aseguró Pintos.

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