De vendedora de zapatillas a aspirante a una banca en la Legislatura bonaerense

Muchos vecinos del populoso barrio platense de Los Hornos se preguntan qué es de la vida de la concejal de esa zona, Susana Gordillo, quien culmina su mandato en el Deliberativo y aspira a una banca en la Legislatura bonaerense.
Alguna vez ferviente defensora del ex intendente Julio Alak, como ahora lo es del actual jefe comunal Pablo Bruera, Gordillo parece haber descuidado su territorio de origen, aquel que alguna vez supo caminar de punta a punta de la mano de su ex referente Carlitos Martínez, ex diputado nacional cercano al alakismo.

En diálogo con Agencia NOVA, vecinos hornenses que no quieren dar su nombre por temor a represalias, aseguran que entre los numerosos actos de corrupción que se le conocen a La Susana, uno en particular es recordado por todos: los numerosos pares de zapatillas Topper provenientes de un plan social destinado a cubrir necesidades de jóvenes carenciados, tuvieron un destino confuso.

Dicen que la Gordillo, a través de su actual marido, el también concejal Fabián Lugli vendió las zapatillas Topper al mundial de Deportes de los Hornos, embolsando una buena suma de dinero que engordó las arcas de ambos ediles.

Otro se quejan porque la concejal ha prometido erradicar los basurales en Los Hornos, y nada de eso ha sucedido. Ponen como ejemplo uno que se encuentra en calle 166 entre 64 y 65, que hace diez años que no se limpia.

En el año 2006 se acercaron al lugar unas maquinarias para levantar toda la mugre, pero un llamado telefónico a la concejal Susana Gordillo habría terminado con la limpieza, según denunciaron los vecinos de la zona, ya que los dueños del basural tenían una copa de leche que en aquel momento era solventada por la edil bruerista.

"Las ratas son tan grandes como un gato, y me comen los cables de la luz de mi casa, un par de veces me quedé sin energía eléctrica por la culpa de los roedores", manifestó una vecina que prefirió reservar su identidad por miedo a represalias, ya que en una oportunidad cuando la municipalidad se acercó al lugar, su casa sufrió una terrible apedreada.

Las enfermedades instaladas allí son una realidad, las obras de desratización y limpieza para este lugar de Los Hornos no llega y el riesgo es permanente.

El delegado municipal Oscar Tinto se comprometió en diciembre del 2008 a solucionar el problema, pero por ahora todo sigue igual. Sí, hace un tiempo se acercaron unas máquinas, pero cuando quisieron entrar, como el piso es de vidrio, dieron macha atrás y se retiraron por precaución a pinchar las ruedas. Y las excusas de "no tenemos presupuesto para alquilar las maquinarias", se hicieron escuchar. Y eso que hay empleados ad honorem...

En este nefasto basural, trabajan niños entre 8 y 10 años. Desde las 8.00 de la mañana se los puede observar seleccionando la basura, separando los plásticos, rompiendo botellas para convertirlas en vidrio, con cantidad de ratas corriendo por alrededor de ellos: una verdad tan repudiable y desoladora como nauseabunda.

Se dice que no tienen otra alternativa, que es el único ingreso y sostén, pero la municipalidad tendría que actuar no solamente para la prevención y cierre de esta porquería, sino para la contención de este grupo familiar.

Finalmente, volviendo a la Gordillo, cabe agregar que también hay malestar con ella por el cierre del comedor de la calle 140 y 70, al que asistían 100 chicos que se quedaron sin su ración diaria de alimento. Pero a Susana parece no importarle nada más que allanar su camino a una banca como diputada provincial por la octava sección electoral. Toda una pinturita... (www.agencianova.com)

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