Vencieron en un galpón remedios para hospitales porteños

Vencieron en un galpón remedios para hospitales porteños
Son insumos por mas de $ 5 millones. Una empresa privada está a cargo de la distribución pero jamás le dijeron a dónde los tenía que llevar. Al menos 60 de esos productos faltaron durante 2009.
Medicamentos, leche en polvo para prematuros y otros insumos hospitalarios por un valor que supera los cinco millones de pesos se vencieron en los depósitos de la empresa contratada por el gobierno de la ciudad para distribuir la mercadería en los centros de salud porteños.

La multinacional UPS –responsable de la distribución desde 2005– deslindó responsabilidades aduciendo que "se notificó al Ministerio de Salud sobre la situación irregular en varias oportunidades y no se obtuvo respuesta".

Un informe de la Defensoría del Pueblo denuncia que al menos sesenta de estos productos faltaron en los hospitales durante 2009, ocasionando "un grave perjuicio para la calidad de vida de los pacientes".

Desde la cartera sanitaria reconocieron la existencia de "productos vencidos por un valor apenas superior a los tres millones de pesos", pero aseguraron que "se trata de un porcentaje ínfimo en relación con el total de los insumos adquiridos" y que "no existe ninguna operatoria libre de errores".

Para el legislador Gonzalo Ruanova, que investigó el tema y realizó un pedido de informes al Ejecutivo a fines de noviembre pasado, "se trata de una clara señal de ineficiencia que muestra la falta de gestión del macrismo".

En octubre de 2005 el servicio de operación logística para el abastecimiento de insumos y medicamentos a los centros de salud de la ciudad de Buenos Aires fue adjudicado a UPS SCS Argentina. Según el pliego de licitación, la empresa debía "concentrar la recepción, el control y la distribución de los bienes adquiridos, manteniendo un sistema de información actualizado y on line" con el Ministerio de Salud. A cambio, UPS percibe un ingreso equivalente al 2,87% del valor de la mercadería ingresada al sistema.

"Hasta octubre de 2007 trabajamos ordenadamente con el gobierno de la ciudad, desde entonces esto fue un caos de gestión, sin planificación y con compras desmedidas que después se terminaban venciendo en nuestros depósitos", explicaron directivos de la empresa a Crítica de la Argentina.

"A principios de 2008, desde el gobierno macrista se montó un operativo de prensa para denunciar que en estos mismos depósitos la gestión de Telerman-Ibarra había dejado vencer insumos hospitalarios por un importe aproximado de 750 mil pesos. Dos años después la situación se agravó, el monto de la mercadería vencida se quintuplicó y ahora ellos alegan que las cantidades de insumos malogrados son insignificantes", apuntó Ruanova.

"Nosotros notificamos todos los meses al gobierno los productos que se vencen en los siguientes cuatro meses, pero nunca recibimos respuesta", explicaron los voceros de UPS. "Ya remitimos a la droguería central de la ciudad más de tres millones de pesos en medicamentos vencidos y actualmente tenemos otros dos millones en la misma condición dentro de nuestros depósitos", añadieron.

La empresa demandó a la ciudad por consignación judicial de mercadería, pero luego retiró la denuncia. "Nos debían nueve meses de canon y se comprometieron a regularizar la situación con un cronograma de pagos, a cambio de que levantáramos la demanda, cosa que hicimos, pero después ellos no cumplieron y hoy todavía nos deben seis meses", afirmaron desde UPS.

En noviembre de 2009, la producción de un programa televisivo registró imágenes del lugar donde se encontraba la mercadería vencida. Pero el material nunca se remitió. "A partir de ese momento, el gobierno empezó a acelerar los tiempos de entrega y nos intimó a que empezáramos a distribuir masivamente los medicamentos, pero en muchos hospitales nos rechazan los productos", finalizó el vocero empresarial consultado.

UNA CRISIS CON HISTORIA. Los problemas en la provisión de insumos hospitalarios no son nuevos para Mauricio Macri. A comienzos de su gestión, el jefe de Gobierno decidió centralizar las compras que, hasta entonces, eran efectuadas por cada hospital. El cambio de modalidad generó muchos cuestionamientos. "Cuando el gobierno de Macri decidió centralizar la compra de insumos, advertimos que esto iba a ocasionar muchos problemas; lamentablemente el tiempo nos dio la razón", relató a Crítica de la Argentina el doctor Ricardo Solari, secretario general de la Asociación de Médicos Municipales.

"Todo funcionó pésimamente hasta fines del año pasado, cuando decidieron cambiar una vez más el sistema y contratar una UTE, que se encarga de entregar los medicamentos como si fuera un delivery de pizzas", detalló un profesional que trabaja en el área de Compras del hospital Santojanni. "A partir del primero de enero de 2010 se implementó un nuevo sistema de orden de compra abierta que permite adquirir un listado de 1.098 medicamentos básicos a través de compras directas, que se piden desde el hospital y se proveen a requerimiento", puntualizó Solari.

"Lamentablemente la situación no mejoró porque en el listado de lo que se puede reclamar hay un número limitado de productos que no cubre la totalidad de las necesidades del hospital, que se compran a través de otros mecanismos y, si bien es cierto que se logró un ahorro, se hizo a costa de la salud de los pacientes", completó la fuente del Santojanni.

"Nos mandaron un instructivo en donde se explica el procedimiento para requerir medicamentos faltantes, pero parece escrito en chino mandarín, porque no se entiende nada", se quejó un director hospitalario que pidió reserva de su nombre.

"Los sucesivos cambios han generado un déficit organizativo importante que provocó inconvenientes y, tratándose de medicamentos, esto puede ser dramático", declaró Eduardo Kersberg, secretario general de la asociación de médicos del Hospital Ramos Mejía. "Que compren como quieran, pero que las cosas lleguen", reclamó el profesional.

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