"El velódromo se convirtió en un antro de patotas"

Los vecinos exigen seguridad. Piden a las autoridades municipales que se realicen tareas de limpieza.
Lo que hace más o menos diez años fue creado como un centro para la recreación y la vida sana, hoy se convirtió en una verdadera reserva insalubre, cubierta de malezas y refugio de malvivientes. Es el velódromo de Castañares, lugar donde todos los días deberían verse chicos y grandes sobre dos ruedas, o corriendo, ejercitando o compitiendo, en grupos o individuales, de día y de noche, pero que se ha convertido en la más acabada imagen del abandono y la falta de aprovechamiento de infraestructura.

"Fue edificado para realizar actividades deportivas en bicicletas, pero en realidad es un antro de delincuentes y patotas", aseguran los vecinos de barrio Castañares, quienes de esta forma se refieren al velódromo ubicado entre el Grupo 480 de esa barrida norteña y Parque General Belgrano. El lugar parece una selva. Los yuyos y malezas crecen por día y en algunos sectores del predio alcanzan alturas que arañan los dos metros.

Niños y adolescentes de los barrios de la zona se encargan de aprovechar el lugar, de algún modo; en la zona más libre de yuyos que forma una especie de "piletón" colocaron dos arcos e improvisaron una cancha de fútbol. Ellos sí se las ingeniaron para aprovechar la infraestructura con fines deportivos.

"Pedimos seguridad"

Los vecinos reclaman seguridad, sobre todo de noche, cuando esta inmensa extensión se convierte en una "boca de lobo". Denuncian que "las piedras vuelan como platillos voladores cuando hay guerras entre patotas y las consecuencias las pagan las viviendas que no tienen persianas en las ventanas. En varias oportunidades los vidrios terminaron con rajaduras o completamente destrozados", relató Eugenia, quien recordó que "los fines de semana son verdaderas batallas campales que se adueñan del lugar, por lo tanto nosotros no podemos ni salir a la calle", se quejó.

Elizabeth, otra vecina del Grupo 480, consideró que la presencia de un placero mejoraría la situación. "Es tierra de nadie. Por las noches, los jóvenes se juntan a emborracharse y algunos hasta consumen todo tipo de drogas; allí están escondidos y tranquilos porque nadie los ve", describió la mujer.

Los integrantes de una familia que vive al frente del velódromo indicaron que "por las noches decenas de parejas entran y salen del lugar como si fueran un residencial por horas. Ahora, cuando los chicos se quedan a jugar hasta tarde por la zona, a menudo se encuentran con espectáculos por demás inconvenientes".

Todos los vecinos aseguraron que varias veces llamaron a la Municipalidad para que se realicen tareas de limpieza y desmalezamiento, "pero en los últimos meses nadie se acercó".

Una selva

"Para llegar hasta el velódromo tenés que llevar un palo, como si fuera un machete, para abrirte paso. Entre medio de los yuyos aparecen mosquitos, víboras, ratas y arañas. Tenemos una pequeña selva en medio de la ciudad", graficó Eugenia, y agregó que a 50 metros o se puede distinguir al velódromo. "A esa distancia -insistió- los ojos de cualquier persona ven un terreno abandonado".

"Para jugar a la pelota"

Los adolescentes y jóvenes de esa zona suelen realizar partidos fútbol los sábados y domingos en medio del velódromo. "Es uno de los pocos lugares que tenemos para jugar a la pelota, pero en las condiciones en que se encuentra es muy riesgoso. A veces los chicos se caen y se lastiman con los vidrios y otros objetos que están tirados", dijeron los integrantes de un grupo de jóvenes que habitan en esa zona.

"Yo tengo 25 años y recuerdo muy pocas competencias de ciclismo. Las autoridades tendrían que tirar abajo esa construcción y dejar una cancha de fútbol y una de básquet", sostuvo Sebastián, un vecino de barrio Castañares. "Nosotros lo ocupamos durante la tarde porque a la noche es peligroso. Algunos chicos se quedan a tomar y también llegan otros de los barrios y asentamientos cercanos", agregó. Sin una solución a la vista, los vecinos del lugar sólo atinan a pedir un poco más de control y seguridad.

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