Vedettismo de Juez en "gesto" a Schiaretti

¿No se está pasando de vueltas Luis Juez?

Casi estamos extrañando el tiempo reciente en que lanzaba sus dardos opositores todos los días, sin pudor alguno y que repartía tortazos a diestra y siniestra.

Ahora no. Ahora, ya se sabe, ha nacido un hombre nuevo que tiene otras características. Colabora con el gobierno, no cuenta chistes a cada rato, habla en serio más de cinco minutos seguidos. Un aspirante a estadista del Primer Mundo.

¡Bien ahí, don Juez!

A este paso seguro que a las futuras generaciones no les quedará más remedio que homenajearlo con un busto de bronce. Si el escultor tiene sentido del humor, incluso lo representará leyendo la contratapa de LA MAÑANA, desde donde nos ocupamos seguido de su conducta política.

Pero volvamos al principio: ¿no se está pasando de vueltas?

Ahora le ha enviado una carta al gobernador Juan Schiaretti ofreciéndose a acompañarlo a la audiencia con la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde se tratará el tema de los fondos que la Nación le debe a Córdoba por la Caja de Jubilaciones.

¿Acompañar al gobernador? ¿Y a título de qué? ¿De asesor? ¿De chaperón? ¿De guardaespaldas? La verdad es que no se entiende bien.

Seguramente no está en manos del gobernador el aceptar tan gentil ofrecimiento. No creemos que el protocolo del máximo tribunal prevea la presencia de invitados. Gobernador y Corte, además, serán remisos a aceptarlo teniendo en cuenta que uno y otra fueron acusados por Juez como cómplices en el presunto robo de la elección del 2 de setiembre de 2007. No vaya a ser cosa -podrán legítimamente pensar- que al ex intendente se le ocurra sacar el tema nuevamente. Si piensan así, es que no conocen al nuevo Juez.

De modo tal que seguramente se verán frustradas las ganas incontenibles de colaboración que hoy por hoy desbordan al senador electo por Córdoba.

Pero tanta buena intención republicana, cuyo carácter genuino estamos lejos de poner en duda, no debería quedar ociosa sino que debería enderezarse al cumplimiento de tan elevado fin allí donde sea posible.

En tal sentido, se nos ha ocurrido que el ímpetu de colaboración del ex intendente podría canalizarse hacia un lugar que él conoce como ninguno: la Municipalidad de Córdoba.

En primer lugar, Juez debería enviarle una carta a Daniel Giacomino, ofreciéndose a colaborar con su gestión de gobierno. Esto lo debe hacer movido por idéntico ánimo que lo llevó a escribirle a Schiaretti: demostrar que más allá de las diferencias políticas, los cordobeses están unidos en la defensa del interés común.

Incluso con Giacomino la cosa será más fácil y más útil que a nivel provincial. Giacomino es un hermano del alma y viejo compañero de luchas políticas. Alguien que lo conoce muy bien y sabe de todos sus secretos.

Giacomino no tiene que discutir con la Nación. Al revés, es un soldado que recibe órdenes. Los debates los tiene a otro nivel: con el Suoem. Y justamente en el sindicato es donde Juez tiene muchos amigos, por lo cual puede ser de gran utilidad como mediador en la discusión permanente que el municipio tiene con el gremio.

En consecuencia, si todo va bien, después de ésta, se vienen dos cartas más.

Una, de Schiaretti declinando el ofrecimiento pero agradeciendo tanta buena disposición republicana.

La otra, de Juez al intendente, ofreciéndose para sentarse entre Daniele y Giacomino para explicarle a ambos cómo es que la Municipalidad llegó al estado en que está.

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