Veda en General Acha terminó con infracciones

Un grupo de personas provocó desorden y daños en el barrio 12 de Agosto de esta ciudad, exigiendo la apertura de un bar. En otro local, había familiares de funcionarios en una reunión bailable.
Dos episodios contrastaron lo que pudo preverse como un tranquilo fin de semana, a raíz de la suspensión de espectáculos públicos, como una medida de prevención contra la gripe A. La ordenanza dictada el viernes por el Concejo Deliberante, terminó siendo transgredida por comerciantes y parroquianos, entre ellos, algunos familiares de funcionarios municipales.

A las 7 de la madrugada de ayer, una comisión policial se presentó en los alrededores del bar "La fantasía del tío", que adquirió mayor popularidad en el barrio 12 de Agosto, por infracciones y reclamos vecinales.

Pero esta vez, la presencia policial fue a requerimiento de la propietaria del local, Marta Silva, quien terminó denunciando un acto de violencia en su domicilio. Con gritos y palabras groseras, el desorden ganó la calle, cuando varios frentistas salieron de sus domicilios para reclamar que se tranquilizaran los ánimos.

Los efectivos de seguridad, constataron que un grupo de hombres reclamaba con insistencia la apertura del despacho de bebidas, donde pretendía reunirse, totalmente fuera del horario de habilitación en épocas normales. Sin embargo, Silva se negó a hacerlo y habría sido agredida verbalmente, además de soportar daños en su domicilio particular. El informe oficial explicó que un televisor y su mesa, además de un equipo con DVD, fueron dañados por los revoltosos.

Los policías detuvieron a cinco individuos, uno de los cuales quedó finalmente involucrado al asumir la responsabilidad en el escándalo, por el cual la dueña del bar radicó una denuncia penal, dando curso a una acción por daños y amenazas.

Fiesta.

En otra actuación, policías e inspectores municipales constataron una infracción a las normativas de habilitación comercial al advertir que en un gimnasio se llevaba a cabo una reunión bailable. El local está en Avellaneda al 500 y alrededor de la 1.50 de ayer albergaba a unas 320 personas, según constató la policía.

El acto derivaría en una falta grave, teniendo en cuenta las prohibiciones y recomendaciones de la legislación ante la pandemia de la influenza H1N1, que afecta a casi la totalidad del territorio argentino y que las comunidades velan por contrarrestar.

Al comienzo -reveló el informe- el procedimiento se vio frustrado cuando el responsable del local aludió que se trataba de una reunión familiar y de carácter privado. Pero el hombre apellidado Albornoz, habría resistido el accionar, lo cual derivó en una doble falta a las normativas en vigencia, hasta que finalmente cedió en su intento y terminó desalojando el galpón, situado en la parte trasera de un inmueble comercial.

Las fuerzas policiales y los inspectores municipales habrían coincidido en realizar el procedimiento, ante la heterogeneidad de las personas que compartían el local donde se realizaba el baile, lo cual también podría desencadenar una acción paralela por la explotación de una actividad comercial para la cual el sitio no está habilitado.

En otro orden de cosas, circunstanciales testigos del procedimiento, afirmaron que entre los asistentes a la fiesta del sábado a la madrugada, se hallaban familiares de funcionarios. Las voces aludieron concretamente a "hijos de concejales" y de la viceintendenta en ejercicio del gobierno achense.

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