Vecinos de Villa Floresta reciben facturas y avisos de corte de Coopelectric por un servicio de agua que no poseen.

Hace ocho años que los vecinos con domicilio en el lado impar de Pellegrini entre Buchardo y Pueyrredón reciben facturas y avisos de corte por el servicio de agua. En Coopelectric les dicen que la deuda sale de lo calculado por los medidores ubicados en la zona pero, en realidad, no existe rastro alguno de esos relojes. Los vecinos niegan la deuda, y uno de ellos asegura que este jueves la Cooperativa estuvo ausente en la primera audiencia conciliatoria que organizó la Oficina de Información al Consumidor.
Hugo Fischer, cabeza visible de los vecinos de Villa Floresta de la vereda impar de Pellegrini entre Pueyrredón y Buchardo cerró esta mañana la puerta a las negociaciones con Coopelectric tras un “malentendido” de 14 años, durante los cuales han pedido agua, no se las conectaron y de todos modos les cobran por el servicio.

El vecino, al no encontrar respuesta en la mañana del jueves en la Oficina de Información al Consumidor del Municipio, convocó a infoeme.com y le contó el caso, de acuerdo a su posición en el conflicto: en 1994 pidieron agua del caño maestro que pasa frente a sus domicilios, les dijeron que técnicamente no se podía, en 2000 les empezaron facturar el servicio y en 2008 les negaron el mismo servicio porque tenían deuda por algo que nunca gastaron.

Todo comenzó el 23 de diciembre de 2008, cuando Hugo Fischer se hizo presente en las oficinas de Coopelectric para solicitar el servicio de agua corriente, y fue notificado de la imposibilidad de la prestación por encontrarse vigente una deuda del año 2000. “El dato les sirvió a otros ocho vecinos de la numeración impar de Pellegrini entre Buchardo y Pueyrredón para tomar conocimiento de las deudas particulares”, según dijo.

Las deudas tienen fecha de inicio en septiembre de 2000 y se conmutan hasta el 23 de diciembre del 2008, sumando un total de $ 1.510,11 con intereses incluidos, explicó.

En el año 1994 los vecinos de la calle Pellegrini fueron testigos de la extensión de la red que llegó hasta el barrio Evita con un caño que pasaba por delante de sus domicilios. Aprovecharon la ocasión para solicitar a la entonces Obras Sanitarias la instalación del servicio.

En ese momento la respuesta fue negativa ya que la empresa municipal (luego disuelta para que se hiciera cargo la Cooperativa) adujo que tal tarea era imposible por tratarse de un caño madre dirigido “exclusivamente” al barrio Evita.

Pasaron seis años y las facturas por el “supuesto” servicio comenzaron a llegar.

“Cuando fui a quejarme, ellos me hablaron de un medidor que nunca hubo. Hacen referencia a que están instalados los medidores y que los vecinos no se conectan porque no quieren”, enfatizó Fischer en diálogo con infoeme.com.

“Es como decir que yo le debo al colectivero, porque aunque no uso el servicio, el día que me suba para hacer un viaje voy a tener que pagar por todos los recorridos que hizo sin que yo me subiera”, ironizó el vecino.

Frente a esta explicación los vecinos pidieron la baja y dejaron de recibir facturas. Y todos siguieron sin los medidores instalados.

Por su parte, los damnificados juntaron firmas y lograron el apoyo de los vecinos de la numeración par de la zona. Luego elevaron un reclamoa la Oficina de Información del Consumidor, para que Coopelectric les diera el servicio y anulara la deuda. Esa reunión era este jueves, y la entidad energética –según Fischer- “no se presentó y mandó una carta llena de inexactitudes”.

Hasta la fecha los vecinos no recibieron ninguna respuesta satisfactoria. La Cooperativa argumenta la existencia de una ley que establece la obligatoriedad, para los vecinos, de usar el servicio de agua corriente en zona urbana cuando pasa frente a sus domicilios.

En la mañana de este jueves los vecinos perjudicados concurrieron a una reunión pautada con la cooperativa. Pero los representantes de la prestataria no se hicieron presentes y, en cambio, enviaron una carta que explicaba “nuevamente” la existencia de los medidores y ratificaron la deuda.

“O sea que ahora se niegan administrativamente porque hay una deuda, y yo la deuda no la reconozco de ninguna manera, porque jamás existió ese servicio; cualquiera que pase por la vereda y vea que no están los medidores va a coincidir conmigo”, explicó Fischer.

Comentá la nota