Vecinos respaldan la decisión de construir casas en tierras fiscales

Esperan que las 60 casas que se proyectan construir en terrenos fiscales que actualmente están abandonados mejoren la urbanización de un sector de la ciudad.
La decisión que adoptó el municipio de cederle al Instituto Provincial de la Vivienda los terrenos fiscales delimitados por las calles Hernandarias, Juan N. Fernández, San Salvador y Canesa y que se implementó a través de una ordenanza que el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad en su sesión del jueves último fue bien recibida por vecinos del barrio Las Américas que viven en inmediaciones de los mismos.

Se trata de 60 lotes que actualmente están abandonados y que se destinarán a la construcción de unidades habitacionales para otras tantas familias que no tienen techo, 14 de las cuales, en razón de estar ocupando distintas dependencias del Centro Integrador Comunitario del barrio El Martillo (Calabria y Coronel Vidal), impiden que en el mismo se puedan desarrollar plenamente las actividades para las que fue creado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

"Me parece bien"

Al pedírsele una opinión sobre la futura construcción de un complejo de viviendas, Alejandro Galván, que reside desde hace más de 4 años en Canesa e Irala, dijo a este medio que "me parece bien, siempre y cuando no se instale una villa de emergencia; en estos momentos, como los terrenos están abandonados, hay gente que los aprovecha para arrojar todo tipo de basura con los riesgos que ello conlleva; esperemos que, de la mano de ese plan, llegue también el asfalto y otras mejoras para un barrio que está muy descuidado".

Graciela Coi, con domicilio en Canesa al 600, afirmó que "hace 50 años que vivo en el barrio y nunca supe quiénes eran los dueños de esos terrenos; apruebo la idea de que se los utilice para edificar viviendas ya que, más allá de que a veces los limpian, enseguida se vuelve a acumular la basura que arroja gente desaprensiva que viene de otros sectores de la ciudad; esperemos que los que vengan a vivir sean buenas personas y que el barrio se pueda ver beneficiado con otras obras que le están haciendo falta como el cordón cuneta y el asfaltado de sus calles".

"La zona, un basural"

Pedro Talavera, que desde hace más de 4 años reside en una casa ubicada en Irala al 10.100, manifestó por su parte que "apruebo la idea de que estos terrenos se urbanicen ya que estamos cansados de quemar residuos que arrojan personas inescrupulosas y que han convertido a esta zona en un basural; las calles están llenas de pozos y de agua acumulada y debido a la altura de los pastizales, también hay problemas de inseguridad", afirmó.

Romina Villaverde, que desde hace un par de años alquila una casa en Juan N. Fernández e Irala, expresó que "es lamentable que la limpieza de los terrenos no dure casi nada ya que, apenas concluye la tarea, aparece gente que procede de otros barrios y vuelca basura; sería muy bueno que se construya un plan de viviendas por cuanto, además de solucionarle un problema a la gente que no las posee, mejoraría la urbanización de un barrio que está muy abandonado y que, entre otras cosas, tiene las calles muy deterioradas".

En el CIC de "El Martillo"

Al hacer referencia a la ocupación del Centro Integrador Comunitario del barrio El Martillo, Adriana Merelas -vocera de la organización "Madres y Padres en Lucha"- manifestó que "están viviendo 14 familias que se encuentran en situación de calle y que, para poder alquilar, esta semana esperan recibir un subsidio municipal de alrededor de 600 pesos; momentáneamente ocupan aulas que no tienen calefacción y en las cuales, a pesar de esa circunstancia, se están desarrollando distintos talleres. Al CIC también se lo utiliza para proyectar películas y cursar un bachillerato popular. También tenemos una murga y próximamente pensamos dictar cursos de tejido pero para que pueda destinarse a sus fines específicos, necesitamos que esté desocupado", señaló.

Tras quejarse por el mal trato que recibieron de parte de la policía cuando concurrieron el jueves pasado al Palacio Municipal, Merelas dijo que "lo único que nos interesaba era saber qué iba a ocurrir con los subsidios y ver si el Concejo Deliberante aprobaba la cesión al Instituto Provincial de la Vivienda de los terrenos municipales en los que se van a construir las unidades habitacionales. Estábamos viviendo un día de alegría y festejo y de ninguna manera se puede justificar el brutal ataque del que fuimos objeto a raíz del cual hubo 14 personas que resultaron heridas", señaló.

Finalmente sostuvo que "si bien el jueves se dio un paso muy importante, queremos que la construcción de las casas quede en manos de cooperativas".

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