Los vecinos resisten la suba de la TGI y critican los servicios

Con el proyecto de presupuesto ya presentado en el Concejo Municipal, los vecinalistas de los barrios que podrían sufrir un nuevo aumento en la tasa general de inmuebles (TGI), como el centro, Alberdi, Arroyito, Fisherton y Echesortu, ya plantearon su resistencia. El principal reclamo es que hubo un incremento "importante" a principio de este año y que en muchos casos los servicios, lejos de mejorar, empeoraron.
La propuesta de la Municipalidad, que ahora está en manos de los concejales (ver aparte), tiene dos patas; por un lado libera los topes a la TGI y, por el otro, plantea un incremento para el 45 por ciento de los contribuyentes. La suba sería de hasta 10 pesos mensuales para el 30 por ciento, mientras que un aumento de hasta 20 pesos impactaría a otros 36 mil y el mayor incremento será para el 5 por ciento restante que pagará 20 pesos más sin tope alguno.

Así, el impacto se sentirá fundamentalmente en el radio 1, que incluye las zonas del centro, Alberdi, Arroyito, Fisherton y Echesortu, además del radio 5 que comprende los barrios cerrados del oeste y noroeste y los frentes costeros central y norte.

Resistencia. La noticia corrió como reguero de pólvora y la resistencia de los vecinos a pagar un nuevo aumento no se hizo esperar. En el centro, la vicepresidenta de la Vecinal Monumento a la Bandera, Noemí Digiovanni, recordó que "con la suba de principio de año, un departamento de dos dormitorios, de 52 metros cuadrados, pasó de pagar 25 pesos por bimestre a 30 pesos por mes. Y es mucho".

Además, la mujer recordó que "si bien esta zona incluye barrio Martin, acá viven muchas personas jubiladas y gente que alquila, que se preocupa por pagar y se le hace difícil hacer frente a los gastos". Sin embargo, el mayor reclamo es el del déficit en los servicios. "Con aumento y todo, las veredas están rotas, las calles sucias y los contenedores desbordados", apuntó Digiovanni.

Para Hortensia Benassi, de la Vecinal Echesortu, "si aumentan la tasa no va a quedar otra que conformarse", pero insistió en las malas condiciones de algunos servicios. "Las bocas de tormenta son un desastre y frente a mi casa tengo un río cada vez que llueve porque no las mantienen", dijo la mujer.

Al norte. En las vecinales de la zona norte también se escucharon quejas. María del Carmen Pontel es la tesorera de la Vecinal La Florida y aseguró que "la gente ya está enojadísima e indignada con el primer aumento, porque la TGI se paga por un servicio que en esta zona es muy deficiente".

La dirigente detalló que "el barrido, la recolección de basura y el mantenimiento de las bocas de tormenta son malos, sobre todo desde Rondeau hacia las vías del ferrocarril"; y recordó que hay casos en que de pagar bimestralmente 14 pesos, pasaron a pagar 22 pesos todos los meses.

Beatriz Cantero, en tanto, está al frente de la Vecinal de Arroyito. "Este es un barrio de gente mayor, somos todos jubilados, así que un nuevo aumento nos dificultaría las cosas", sintetizó. Mientras que su par de Alberdi, Alberto Rosuart, consideró que "a la gente no le va a caer bien, se va a quejar", pero aclaró que "en el barrio los servicios funcionan".

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