Vecinos quedan aislados por los intransitables caminos de tierra

En Eldorado los habitantes indicaron que pocos arreglos se realizan en calles principales, pero que la mayoría está olvidada
El Soberbio, Eldorado y Montecarlo. Ingresar o salir de los parajes es un problema que padecen los habitantes en varias localidades del interior por el estado de los caminos que se encuentran intransitables. Situación que se repite también en los distintos barrios cercanos a las zonas céntricas. Y a pesar que en algunos lugares los vecinos hasta reúnen dinero para la reparación de las arterias, las máquinas no llegan. Los colectivos dejan de entrar a la colonia, la gente queda prácticamente aislada y pocos -de los que tienen- se animan a salir con sus vehículos a la ciudad porque caen en los rigurosos controles y terminan con una multa por falta de requisitos para circular.

Cornelio Da Costa amaneció literalmente en la comuna. Ganándole de mano incluso al intendente Alberto Kryszuszuk, también madrugador. Antiguo luchador de las necesidades vecinales, conoce las reglas de juego “hay que tempranear para hablar con Coleco, si llegás un poco más tarde ya se fue y no conseguís nada”.

En pocas palabras pintó el panorama vial de su lugar “hace más de tres meses que no pasa colectivo por mi paraje, y apenas pasaba dos veces por semana. El camino está muy feo. Pagamos el combustible hace un mes y hasta ahora nada, yo prácticamente no puedo trabajar en la chacra porque tengo que ocuparme de estas cosas y por el mal camino me lleva día entero. No gano un centavo. Gracias a Dios la gente colabora, tenemos todos los impuestos al día, juntamos 3000 pesos y habrá más para arreglo del camino”.

En San Vicente también los colonos costean el combustible para que lleguen las máquinas, arreglen los caminos y así poder sacar la producción (Ver despiece).

Da Costa viene de Paraje San Ignacio. Interrogado sobre los recursos que usa la gente para venir señaló “sólo caminando, no hay vecinos con vehículos grandes, estamos a 6 kilómetros del asfalto y más también, hay dos escuelas en nuestro camino y pronto comenzarán las clases. No tenemos ningún beneficio a cambio de ser puntuales con las tasas, en la misma situación están los vecinos de El Cristal, El Ceibo, son 18 kilómetros de gente sin servicios”.

Según Da Costa, “los que tenemos algún vehículo viejito y salimos por alguna emergencia somos multados en el pueblo por los inspectores. Estamos acorralados entre la falta de colectivos y la pobreza de nuestros recursos propios”.

En el mismo sector, la ruta provincial 15 -conocida también como ruta al Fisco- no muestra mejor suerte. La única diferencia de la vía que pasa por San Ignacio es que no tiene cuestas muy pronunciadas. Pero huellas, piedras sueltas, falta de perfilado y mantenimiento atentan contra todo tipo de vehículos. Horacio Piñeiro chofer de Expreso Prox lamentó “nos duele levantar líneas porque la gente es muy sacrificada y laboriosa, pero corremos riesgo de quedar sin vehículo o terminar accidentados en algún precipicio”. En este caso, se trata de una ruta provincial que atraviesa importantes asentamientos, chacras de alta producción, ganaderos, escuelas, comunidades aborígenes y establecimientos dedicados al turismo.

Tampoco es mejor la suerte de los productores de Sarandí, más al sur de El Soberbio. Los caminos vecinales que utilizan productores de leche, tabacaleros, docentes y turistas o el micro de transporte público “están a la buena de Dios, el intendente se olvidó de nosotros”, señaló la señora Mirta. En algunos trechos son los propios vecinos los que rellenan con piedras profundos huellones. Pero son paliativos.

Arreglo, sólo en algunas

Los habitantes de los barrios de Eldorado coinciden que las máquinas sólo pasan en las calles más importantes, los laterales que son muchas, prácticamente se encuentran abandonadas.

Los pozos y las canaletas dejan al desnudo el tiempo que transcurrió desde su última reparación. A eso se le suma los yuyos y matorrales que crecen a los costados del camino, los que siguen abiertos prácticamente sólo por donde camina la gente.

“Hay lugares que se taparon, no se puede transitar ni siquiera caminando”, sostuvo Graciela González, presidenta del barrio Georgia del kilómetro 2. También las molestias son una preocupación constante de los comerciantes, propietarios de kioscos, mercados de barrios, quienes se quejan porque los clientes cuando llueve no se acercan por el mal estado de las calles. En tanto en los barrios de Pinares y Roulet, los presidentes manifestaron que regularizaron parte de la situación de los caminos, “tenemos lugares que fueron mejorados sensiblemente, esto debido a que nos quejamos constantemente o de lo contrario no arreglan”.

Un vecino preocupado manifestó que hace más de ocho meses que no existe reparación alguna, “escucho a los funcionarios decir que no tienen máquinas o que están en otro lugar, siempre con el mismo verso”.

En tanto los caminos que son utilizados para dirigirse a las zonas rurales de la ciudad, también se encuentran en malas condiciones. “Los caminos siempre están un desastre, los colectivos no quieren ingresar cuando llueve, lo mismo sucede con los remises”, dijo Marcos, que vive a unos doce kilómetros del centro de la ciudad.

Los presidentes barriales están evaluando la posibilidad de solicitar al Ejecutivo Municipal, que cambien de estrategias y planifiquen los trabajos. Solicitarán además que se designen a directivos idóneos para realizar las tareas en Obras Públicas. “Me parece interesante que puedan cambiar algunas personas del área para reactivar los arreglos de los barrios”, dijo Juan Toledo presidente barrio San Martín. “Debido a nuestras quejas que son justas, sufrimos agresiones de parte de los empleados municipales”, añadió recordando lo sucedido el miércoles pasado.

“No es fácil llegar a todas”

Desde el área de Obras Públicas municipal manifestaron que se están cumpliendo con los arreglos. Debido a la inclemencia del tiempo, suele suceder que los trabajos se duplican, se realizan bacheos, entoscados, limpiezas, entre otros. En la zona rural o en algunos puntos barriales, no se llega arreglar los caminos porque no se cuentan con las máquinas en condiciones, “también se rompen y “Eldorado se agranda, se crean muchas calles y no es fácil llegar a todas”.

Arreglos, cada dos o seis meses

En Montecarlo la prioridad de los arreglos de los caminos de las colonias son principalmente los que se utilizados para sacar la producción a los lugares de venta, aseguran desde la Municipalidad.

Según detallaron en la dirección de Obras Publicas, los arreglos de los caminos en las colonias, los más transitados por sectores productivos se realizan cada dos mes aproximadamente y los más alejados y poco utilizados cada seis meses.

En los últimos meses está trabajando un equipo vial, que consta de moto niveladora, retroexcavadora, después de las vacaciones se sumará otro equipo, aseguraron.

Asociación pro combustible

En San Vicente, la situación es similar a lo que ocurre en El Soberbio, los colonos juntan dinero para costear el gasoil para que la motoniveladora ingrese a los parajes y así los caminos queden en condiciones con el fin de sacar la producción.

A la asociación de colonos en grupos pro combustible, la intendencia a cargo de Waldomiro Dos Santos, denomina “consorcios” y a estos “nuevos contribuyentes” les ofrece a cambio, descontar el monto invertido a disposición del combustible, de deudas que mantienen con la comuna por la tasa Inmobiliaria; o si no las tuvieran, se los toma como pagos a cuenta, a cambio de acreencias futuras.

El intendente, por su parte, dijo a El Territorio que cuando asumió en el municipio contaba con una sola motoniveladora que andaba y hoy tienen cinco máquinas trabajando en caminos de tierra. Además precisó que “tenemos 5 mil kilómetros de picadas de tierra”. Al mismo tiempo explicó que su meta es arreglar los caminos al menos una vez por año.

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