Vecinos preocupados en El Churqui

Interés. Su principal inquietud es conocer si los llamativos casos de cáncer que existen y van en aumento en el pueblo tienen relación con el consumo de agua del río Dulce.
LAS TERMAS, Río Hondo (C) “No sabemos qué agua consumimos, acá hay casos de cáncer y queremos saber qué tiene el agua del río”, expresó con suma preocupación don Bartola Ovejero de 70 años de edad, nacido y criado en el sector poblacional conocido como El Churqui, paraje de Lescano donde la comunidad obtiene directamente el agua del río Dulce para el uso doméstico.

La preocupación se instaló en el vecindario porque en los últimos años, de acuerdo a lo manifestado por los pobladores, se registraron casos de cáncer “que van en aumento”.

El Churqui es una comunidad rural, distante 10 kilómetros de Las Termas. En general sus pobladores viven del trabajo rural, cosechan maíz y zapallo pero subsisten de planes asistenciales de la Nación y la provincia. Desde noviembre pasado, el 70% de los hombres del pueblo entre jóvenes y adultos, se trasladaron a centros turísticos de la Costa Atlántica y a las cosechas del sur del país para mantener a sus familias.

La zona es conocida en Las Termas, porque desde allí se extraen grandes cantidades de arena y de ripio desde el cauce del río Dulce. Además es un lugar preferido por los pescadores por el buen pique de bogas y sábalos. Años anteriores, los lugareños vivían de la extracción de pescados por la demanda que había desde el empresariado gastronómico de Las Termas. Hoy, el panorama varió ostensivamente debido a la contaminación que reina por el embalse Río Hondo.

Para Bartolo Ovejero y Jerónimo Sánchez (70), primeros pobladores de El Churqui, consumir agua del río Dulce es algo habitual. Toman sus zorras y cargan este recurso natural en tachos de 100 litros, además de ingerirla, la emplean para bañarse y cocinar. “Siempre fue así, desde que vivo acá siempre nos prometieron que tendríamos agua potable, que iban a cavar un pozo surgente para no tener que consumir agua del río”, expresó Bartolo quien relató que su hija murió de cáncer con 32 años de edad.

Los casos de cáncer en la población despiertan curiosidad y alarma en la gente. Adrián Sánchez, criado en El Churqui, acompañó a EL LIBERAL hacia este pueblo donde viven más de 500 habitantes.

“Queremos saber si el agua del río Dulce está contaminada porque nos llama la atención que haya varios casos de cáncer en la zona, y al no tener agua potable, a la gente no le queda otra que consumir agua del Río”, manifestó Sánchez.

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