Vecinos pagaron iluminación pública durante 20 años y no les quieren devolver el dinero

Los barilochenses del barrio "Boris Furman" costearon durante 20 años la iluminación pública de una plaza y dos calles. Cuando reclamaron, la CEB desenganchó las luminarias del medidor barrial. Pero no les quiere devolver lo que pagaron de más.
En diciembre de 1988 los vecinos del barrio 181 Viviendas recibieron las casas que habitan desde entonces. Así nació y comenzó a funcionar el barrio "Boris Furman", administrado por un consorcio en carácter de Junta Vecinal.

Pasó mucho tiempo hasta que en 2007 los vecinos notaron que el consorcio pagaba una suma exorbitante de electricidad. De acuerdo a los vaivenes del consumo, en febrero de ese año –en verano se da el mayor gasto eléctrico- pagaron 450 pesos.

La presidenta de la Junta de ese momento, Isabel del Castillo, sospechó que había algo mal y consultó a referentes de barrios vecinos para comparar los gastos. Descubrió que los otros pagaban un máximo de 70 pesos por mes en verano, y de 35 a 40 pesos el resto del año.

Como es lógico, comenzó con las tratativas para averiguar el por qué del gasto exagerado. Recurrió a la Municipalidad, donde el entonces director de Juntas Vecinales Néstor Sulleiro la orientó con los reclamos.

Así llegó hasta la CEB, donde le sugirieron estudiar las conexiones para ver por dónde podría registrarse una fuga eléctrica.

En 2008 los operarios detectaron que el medidor del consorcio tenía un cable enganchado que no correspondía al consumo del barrio: el de las luminarias públicas de la placita y dos calles que la delimitan.

Lo desengancharon inmediatamente, con el debido informe de la inspección, y le informaron al consorcio el tema.

La situación mejoró ostensiblemente para el "Boris Furman", que de un promedio de consumo de 1.700 kilovatios pasó inmediatamente a tener otro aproximado a los 500 kilovatios. Un ahorro del 70 por ciento.

Pero –como también es previsible- los vecinos señalaron que si estuvieron 20 años pagando de más, lo correcto sería que les devuelvan el dinero, con los intereses correspondientes. Que además significa un monto aún mayor porque cuando aumenta el consumo también se elevan los impuestos.

De esta manera los vecinos comenzaron con un desgastante proceso de reclamos y negociaciones, que por parte de la Cooperativa tuvo al consejero José Calvo. Además el ingeniero Roberto Ceaglio fue quien estuvo a cargo del estudio técnico del problema, para mesurar exactamente cuál fue el defasaje facturado.

En un principio los vecinos creyeron que estaban bien orientados, pero las dilaciones y promesas incumplidas de Calvo se convirtieron en una propuesta que les resultó inaceptable.

La CEB ofrecía pagar sólo cuatro años de un excedente a determinar, aproximado a los 500 kilovatios.

Los vecinos rechazaron la oferta y volvieron a reclamar una indemnización más equitativa, de por lo menos un excedente de 800 kilovatios y durante 10 años como mínimo. "Ya estábamos resignando mucho", comentó uno de los vecinos.

Calvo les aseguró que el Ente Provincial Regulador de Energía (EPRE) no permitía una devolución semejante y que no podían ofrecer otra cosa. Pero el EPRE no fue consultado.

En diálogo con ANB Calvo confirmó esta información y dijo que "la devolución ofrecida es la que manda la ley, en este caso el EPRE".

"Ese tema lo está manejando el presidente de la CEB, Omar Goye, y esperamos un acuerdo con la comisión. El EPRE dice que si cobraste mal algo lo tenés que devolver, y proponemos hacerlo hacia adelante. Cobrarles el 50 por ciento hasta devolver los últimos cuatro años", agregó.

El titular del organismo en Bariloche Rodolfo López Alfonsín explicó a ANB que "en ningún momento" recibieron consulta alguna sobre el tema.

"Además no hay reglamentación que diga eso. Permanentemente debo aclarar esto, porque responsabilizan falsamente al EPRE sobre muchos temas de este tipo", explicó.

Advirtió que para opinar sobre el particular debería analizar en detalle el tema y explicó que desde los ’90, debido a un acuerdo entre el ex intendente Edgardo Gagliardi y el ex presidente de la Cooperativa Leonardo De Ferrariis, el alumbrado público es un servicio de cobro presunto. La CEB estima el consumo energético de toda la ciudad en alumbrado público y lo prorratea entre sus socios.

"La Junta Vecinal puede venir al EPRE y hacer la denuncia sobre el presunto consumo indebido, y nosotros analizamos el tema", señaló.

Al ser consultado Sulleiro al respecto señaló que "la CEB debe devolver mucho más de lo que ofrece. En un cálculo superficial, aún a favor de la CEB, estamos hablando de 240.000 kilovatios cobrados de más".

"O devuelven esa energía o el dinero, que a valores de hoy según la tarifa residencial mínima es de más de 800.000 pesos, sin impuestos ni intereses", agregó.

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