Vecinos de la nueva Terminal dicen que la situación es "insostenible"

Vecinos de la nueva Terminal dicen que la situación es "insostenible"
Aducen haber realizado ya una denuncia en la Defensoría del Pueblo y a la vez solicitado una audiencia sin suerte con Pulti. Califican la situación actual en la que viven como un "infierno", producto de los ómnibus estacionados con los motores en marcha a todo hora en los bordes de la Terminal.
Desde las casas cercanas a la nueva estación de buses de Mar del Plata dicen vivir un calvario por la situación que los micros originan a su llegada irregular a la misma.

María Marcela Damico es una de ellas, quien siente que esta situación que le toca vivir desde hace casi un mes es un "atropello y una invasión", además de asegurar que "nadie se hace cargo de lo que se produce dentro de las viviendas".

Los ómnibus ocasionan fuertes ruidos cuando deciden ubicarse estacionados con los motores en marcha no dentro de las dársenas, sino al costado de los alambres perimetrales del predio. Así, suelen generarse colas de varios de ellos por toda la calle 9 de julio. Y entran de a uno.

Tal cual sucede en la Terminal de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires y dirigida por el mismo concesionario, los micros tienen un tiempo limitado para estar en las dársenas. Cuando ese tiempo se acaba, son multados a pagar un nuevo estacionamiento. Como no están dispuestos a realizar tal pago, se ubican dentro del predio muy cercanos al alambrado sobre calle 9 de julio con los motores encendidos y a cualquier hora del día.

Las respuestas que recibieron de Ciano y Alviolite no tuvieron resultado, según Damico. A su vez, el autoparlante que anuncia la llegada y partida de los micros durante las 24 horas, está "mal colocado" tal cual lo expresó la vecina; ya que sobre las 3 de la madrugada "estamos escuchado todo". "Es un problema técnico, y tiene un volumen desorbitante", contó, para agregar: "y eso que hubo pruebas de sonido un mes y medio atrás, antes de la inauguración".

Por último, los vecinos piden que "las inversiones económicas no alteren la paz de los vecinos y que prime la racionalidad, estamos desamparados".

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