Los vecinos y la municipalidad se olvidaron del peligro del dengue.

La aparente preocupación demostrada en el comienzo de la lucha contra el dengue en Resistencia decayó en los últimos días, y prueba de esto son los numerosos basurales a cielo abierto que se multiplicaron en distintas zonas de la ciudad, muchos de ellos con residuos y todo tipo de desechos que los vecinos eliminaron durante la campaña de descacharrado.
El dengue no se fue

El cuidado que se había puesto en la eliminación de potenciales criaderos del mosquito que transmite la enfermedad, en la fumigación y en el descacharrado en general, dio paso a una actitud más permisiva en Resistencia. Volvieron rápidamente los improvisados basurales en las esquinas de las principales avenidas, donde se pueden ver bolsas, pañales y botellas plásticas desparramadas, sin que el municipio asegure ni garantice en tiempo y forma su retiro.

En la intersección de avenida Ávalos y Julio A. Roca, por citar sólo un ejemplo, se vio ayer gran cantidad de basura desparramada, a la espera de que el municipio la retire. En el barrio El Bolsón, detrás del Club Regatas, también quedó basura al aire libre, y en la entrada del olvidado parque Caraguatá una enorme cantidad de residuos se sigue acumulando sin límites, convertido en un potencial foco de reproducción del temido aedes aegypti.

Tanto el municipio como muchos vecinos hacen caso omiso a las advertencias de expertos en la lucha contra el dengue, que señalan que si no se mantiene constante el trabajo de erradicación del mosquito y de los criaderos en este invierno, la epidemia se manifestará con mayor crudeza el próximo verano.

Cabe recordar que mañana será el Día Provincial de Lucha Contra el Dengue. Por este motivo, el gobierno declaró asueto administrativo y escolar en todo el ámbito del Poder Ejecutivo, organismos autárquicos, descentralizados y empresas del Estado. La idea es que para esa fecha no quede ningún cacharro en los domicilios particulares ni en la vía pública que puedan ser potenciales receptores de huevos o larvas del mosquito aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.

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