Vecinos denuncian la venta de drogas

En la zona norte de la Capital reclaman obras, pero también les preocupan las adicciones y la deserción escolar.
En el extremo norte de la Capital salteña un laberinto de callejuelas irregulares abren el paso a los vecinos que habitan desde hace 15 años una decena de asentamientos a lo largo del río Vaqueros, procurando esquivar los microbasurales a cielo abierto que se esparcen por esa franja ribereña.

Faltan obras y servicios públicos para mejorar la calidad de vida de quienes en su momento usurparon ilegalmente esos terrenos y hoy esperan la regularización de esos terrenos prometida desde los organismos oficiales. Pero el principal flagelo que sufren es la venta de droga y la consecuente inseguridad, que mantiene a los pobladores de los barrios Juan Manuel de Rosas, La Tradición, 15 de Septiembre, Patricia Heitman y Balneario, autoacuartelados en sus viviendas.

"En nuestra cuadra se cambian todo tipo de objetos por pipas", cuenta uno de los vecinos de barrio Juan Manuel de Rosas, que no dio su nombre por razones de seguridad. También afirmó que en algunos casos los consumidores "no superan los 10 años de edad, aunque la mayoría son adolescentes. A la tarde se los puede ver a orillas del río", aseguró.

Otra de las habitantes del mismo barrio contó que en seis meses sufrió dos robos y un asalto en su vivienda. "En este último podría haber terminado con mi vida si no fuera porque la campera que llevaba puesta ese día no dejó que el arma blanca que llevaba el chico llegara a atravesarme el estómago". La misma mujer contó que cerca de su casa "vive un hombre que alberga alrededor de 40 perros en su domicilio por razones de seguridad".

Durante el recorrido de El Tribuno por la zona, tres adolescentes que pesaban en el río confirmaron los comentarios de los vecinos. Y agregaron un dato preocupante: la alta deserción escolar en los ciclos superiores de los colegios de la zona norte de la ciudad.

Gonzalo, uno de los estudiantes de la Escuela Técnica 46, de Ciudad del Milagro, contó que "en séptimo año del EGB éramos 40 alumnos y hoy, que estoy en segundo del polimodal, quedamos 15 chicos". Sus compañeros, que van a otro establecimiento de la zona, dijeron que cada año "se quedan de curso muchos estudiantes".

Consumo de sustancias

En una entrevista realizada hace unos meses por este medio a Ana Soria, titular de la Secretaría de Promoción de Derechos, la funcionaria sostuvo que el trabajo infantil y el consumo de estupefacientes están íntimamente relacionados con el abandono de los estudios secundarios. Los datos de la última encuesta realizada en 2007 por el Observatorio Argentino de Drogas, dependiente de la SEDRONAR, demostraron que el alcohol es la principal sustancia psicoactiva consumida por los adolescentes salteños escolarizados.

Por otra parte, el estudio indica que en Argentina la edad de inicio en el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco es a los 13 años, mientras que el consumo de pasta base (paco) suele comenzar alrededor de los 14.

La poca atención y cuidado de los hijos por parte de sus padres, el entorno social, la percepción de riesgo al consumo de sustancias y la accesibilidad y oferta de drogas, son los principales factores que predisponen a niños y adolescentes a consumirlas. Se estima que cuanto mayor sea la oferta, mayor será la probabilidad de consumo de cada una de las sustancias.

La SEDRONAR, a través de su Observatorio Argentino de Drogas (OAD), realizó a mediados del año 2007 la Tercera Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media, sobre consumo de sustancias psicoactivas y factores de riesgo y protección asociados.

El trabajo de campo comenzó en agosto de 2007 simultáneamente en todo el país y duró 45 días. Se realizaron encuestas en un total de 739 escuelas distribuidas en la totalidad de las provincias del país.

El total de encuestados fue de 74.323, de los cuales 4.578 fueron salteños.

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