Vecinos de los cuarteles VII y VIII piden mayor control en los emprendimientos de la zona

Solicitan que el Municipio controle las habilitaciones y el cumplimiento de las normas, puesto que los emprendimientos producirían un fuerte impacto en los vecinos residentes. A mediados de enero se volverán a reunir.
En la mañana del martes pasado, un grupo de vecinos de los cuarteles números VII y VIII mantuvieron una reunión con cuatro ediles de nuestra ciudad con el fin de exponerles su preocupación por el impacto que producen los emprendimientos comerciales de la zona en los vecinos y en el ambiente.

Es así como los tres presidentes de los nuevos bloques de Concejales, Juan Carlos Benítez (Unión PRO), Marcelo Denápole (FPV - PJ) y Jorge Retegui (ACyS), este último acompañado por José Luis Ramos (del interbloque GEN), recibieron al grupo de vecinos nuevamente para continuar con una charla que se desarrolló en diferentes oportunidades con anterioridad.

Concluido el encuentro, uno de los ediles, Marcelo Denápole, explicó que los vecinos, residentes en la zona complementaria de Mercedes, comprendida entre la Ruta Nº 5 y la zona rural, plantearon los problemas que tienen con los emprendimientos productivos del sector en "su interacción con el planteo del tipo residencial que ellos tienen". En dicha zona existe una coexistencia de campos con uso rural y comercial y áreas de uso residencial.

El extenso diálogo permitió que los ediles adjunten mayor número de información en el expediente, pero también que sean ellos los que propongan que en un futuro se realice un "anillo de protección", para las "actividades que tengan más riesgo ambiental". De esta forma, los nuevos emprendimientos que quieran instalarse en esa zona deberán hacerlo en un sector más alejado.

No obstante, el reclamo de los vecinos se concentra en algunos emprendimientos que están desde hace varios años y que producen fuertes olores que perjudicarían a los vecinos residentes. "Existen algunos proyectos productivos, como es el caso de una fábrica de harina de huesos y un criadero de cerdos, que están habilitados y que si producen molestias deben observarse y comprobarse el incumplimiento a las Ordenanzas específicas que regulan su funcionamiento", dijo Denápole.

Quien agregó que "de comprobarse la existencia de algún emprendimiento que no estuviese habilitado y que estuviera fuera de zona" también deberá ser controlado por la Comuna.

Los vecinos solicitan que el "poder de policía" del Municipio sea ejercido sobre los emprendimientos productivos con el fin de controlar y verificar las habilitaciones. Según explicó Denápole, "en algunos casos van por más" y solicitan su erradicación. No obstante, estas empresas cuentan con "un derecho adquirido" y por lo tanto, no puede más que plantearse "el control sobre el funcionamiento", algo que estaría haciendo, "en parte", la Dirección de Salud. "Pero también tenemos que proteger al vecino que está produciendo en condiciones legales, es por esto que estuvimos analizando las distintas líneas de acción", agregó Denápole.

Finalmente, se acordó un nuevo encuentro entre los vecinos de los cuarteles VII y VIII para la mañana del 12 de enero, a la espera de nuevas respuestas y la mayor efectividad de los controles por parte del Municipio.

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