Vecinos de Costanera Sur reclaman su relocalización

Las familias que viven en esa zona se encuentran en emergencia habitacional hace años. Se aproxima la fecha de vencimiento del plazo para la construcción de las viviendas e instaron a las nuevas autoridades que honren la participación ciudadana y los convoquen para hallar soluciones definitivas, cuando mucho hasta abril de 2010. Presentaron pedidos de audiencia con distintos funcionarios.
Son cerca de 40 familias humildes que deben su trabajo al río, que por estos días les está jugando una mala pasada. En los últimos dos meses han padecido el azote de la crecida del río Paraná que le llega a sus patios y a sus viviendas, por cierto, construidas en la más extrema indigencia.

El lunes, estos vecinos presentaron formalmente sendos pedidos de audiencia al titular del Ejecutivo municipal, Carlos Espínola, y al nuevo interventor del INVICO, Gustavo Maidana, para reiterar el pedido de la construcción de casas para su relocalización.

Los vecinos de la Costanera Sur esperan iniciar un proceso de búsqueda de soluciones a la problemática habitacional que los afecta antes de abril de 2010, por ello tienen expectativa en que se concreten los anuncios de participación, diálogo y propuestas que ambas gestiones proponen.

Además, a todo esto, se acerca el vencimiento del plazo de la donación de terrenos para su relocalización ya que, en la Ordenanza 4539/07, por la que se desafectaron del dominio público municipal terrenos en los barrios Patono y 3 de Abril (que fueron donados al INVICO para que construya las viviendas para las familias involucradas en el Sub Programa de Relocalización de la Costanera Sur ) y su modificatoria 4542 del 17 de abril de 2008 se establece que el cargo de ejecución deberá hacerse efectivo en el plazo de dos años.

Características de los barrios

Según un relevamiento realizado por los mismo vecinos, en el barrio Caridi son 18 las familias que están afectadas por las obras y suman un total de 74 personas. Las actividades laborales de los pobladores encuestados en esta zona corresponden en un 27,78 por ciento a amas de casa, un 22,22 son jefes de hogar "que realizan changas para subsistir", un 11,11 lo constituyen mujeres que se dedican a los servicios domésticos, un 5,56 -único caso- corresponde a una pequeña ladrillería, hoy por hoy afectadas por la creciente. Los demás se reparten en lo que se denomina la categoría de economía informal. Porción que la ocupan aquellas personas que trabajan como carpinteros, jardineros, artesanos, cadetes y otros.

En este barrio un 83,33 por ciento de los pobladores está asentado en terrenos fiscales y un 11,11 en espacios municipales.

En el Arazaty son 35 las familias que deben ser reubicadas. Las actividades laborales realizadas por los habitantes del barrio se reparten en un 48 por ciento entre las personas que cuentan con planes Jefes de Hogar que trabajan como changarines, un 16 lo constituyen mujeres que se dedican a los servicios domésticos, y un 8 por ciento se encuentra desocupado.

Al indagar sobre la tenencia de los terrenos donde se encuentran viviendo los vecinos el relevamiento arrojó que existe un 72,73 por ciento que se asienta sobre terrenos fiscales, un 15,15 asegura ser propietario y un 6,06 manifiesta estar viviendo en un terreno prestado. Igual porcentaje se refiere a aquellas personas consideradas intrusas o inquilinas. Por otra parte, son 15 los vecinos que no saben qué va a pasar con ellos.

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