Vecinos conviven en medio del olor a cloaca

De una boca de tormenta, ubicada en Almafuerte, a pocos metros de su intersección con Paysandú, desbordan líquidos cloacales y un fuerte olor nauseabundo; por el declive del terreno, las aguas servidas se deslizan de oeste a este y confluyen en la costanera. "Por acá es imposible pasar", afirmaron a LA CALLE dos asiduos visitantes de la zona portuaria.
De una boca de tormenta, ubicada en Almafuerte, a pocos metros de su intersección con Paysandú, desbordan líquidos cloacales y un fuerte olor nauseabundo. Por el declive del terreno, las aguas servidas se deslizan de oeste a este y confluyen en la costanera.

Allí se acumulan y forman, como bien dicen muchos vecinos, una verdadera "laguna", que supera el ancho de la calle Almafuerte y ocupa un buen tramo de la avenida.

"Por acá es imposible pasar", afirmaron a LA CALLE dos asiduos visitantes de la zona portuaria, quienes, ante el cuadro observado, debieron desviarse unos metros de su recorrido. "Lo peor es que esta pérdida es eterna en el tiempo y todavía no se la ha reparado", comentó uno de ellos.

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