Vecinos de Cañadón Seco denunciaron penalmente a movimientos piqueteros

Numerosos vecinos de Cañadón Seco, liderados por el comisionado de Fomento, Claudio Dalle Mura, denunciaron penalmente ayer a la mañana en el principal edificio de tribunales de Caleta Olivia a los movimientos piqueteros.
La indignación que embargaba a los vecinos tenía sobrados justificativos ya que la nueva oleada de piquetes protagonizados por desocupados les impide llevar una vida normal y además corren riesgos de accidentes de tránsito cuando intentan eludir los bloqueos por caminos de ripio alternativos, e incluso muchos deben afrontar agresiones verbales de los manifestantes cuando claman que les dejen el paso libre ante una emergencia familiar, social o laboral.

Además, como consideraron que fueron relegados por los funcionarios judiciales de esta jurisdicción, dado que por estos días nunca se enteraron de que se haya emitido una orden -o al menos una intimación de desalojo de la ruta 12-, decidieron ir ellos a poner la cara en los tribunales.

Lo hicieron también acompañados por el asesor legal de esa Comisión de Fomento, Martín Bucci. Todos firmaron la presentación, munidos de sus respectivos documentos de identidad, incluyendo al comisionado de Fomento.

“NO ES EL METODO”

Dalle Mura dejó en claro que él ya había planteado a autoridades provinciales que “no podemos seguir sitiados en forma permanente y creo que todos los vecinos merecen una explicación porque nosotros tenemos un vínculo directo con Caleta Olivia en lo laboral, económico, social y educativo. Estos piquetes hacen que el tránsito no sea normal y que la gente de Cañadón Seco quede de rehén de un problema (social) que no generó”.

“Ahora hicimos la presentación legal correspondiente y esperamos que de una vez por todas se dé un corte definitivo a esta situación. Sabemos que estamos en un año complicado y los piquetes van a estar a la orden del día. Yo digo que este no es el método, sino que hay que buscar soluciones a través del camino del diálogo a cada problema, pero nosotros de una vez por todas tenemos que decir basta de quedar aislados y como rehenes”.

Poco más tarde, a eso de las 15, los pocos manifestantes que habían quedado en la ruta decidieron retirarse por su propia cuenta ya que voceros policiales hicieron saber a Diario Patagónico que al menos hasta esa hora no tenían en manos alguna orden judicial de intimación para los manifestantes.

De hecho, se cree que la reacción de los vecinos de Cañadón Seco que se propaló inmediatamente por distintas emisoras radiales y generó serias críticas a los desocupados, hizo que los mismos quedaran virtualmente aislados de la sociedad.

Este grupo estaba conformado por un centenar de desocupados, incluyendo numerosas mujeres, y sucedió al anterior que estuvo una semana en el mismo lugar (frente al autódromo), el cual logró puestos laborales que, ahora se confirma, implican un pago de 1.800 pesos por quincena en obras públicas o cooperativas de trabajo de remediación ambiental.

Los nuevos piqueteros quisieron emular a sus antecesores y el mismo jueves por la noche confeccionaron sus padrones en la ruta, pero al llegar la madrugada la mitad ya había desistido por fuertes discrepancias internas.

Ciertamente, la agresividad de algunos de sus componentes -tal como lo pudo constatar Diario Patagónico- contribuyó para que el nuevo grupo fuera perdiendo fuerza, aunque está latente la posibilidad de que algunos de ellos vuelvan a plantarse en la ruta.

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