Vecinos alertan a autoridades sobre la presencia de dos boas de cinco metros en Puerto Italia.

Vecinos de la zona están preocupados, porque han avistado un casal de serpientes en cercanías a un desagüe. Se trataría de curiyú, la boa constrictora de la región, y superarían los cuatro metros de largo, cada reptil.
Los vecinos del barrio Cichero, lindero al río Paraná, indicaron que en cercanías a un desagüe cloacal a cielo abierto vieron dos víboras curiyú que atemorizaron a todos los lugareños por sus dimensiones. Algunos dicen que tienen aproximadamente cinco metros y todo indica que ya se comieron a varios animales incluso mucho de ellos de los mismos vecinos.

Por lo que manifestaron, los ofidios que habitan en la zona húmeda o cercana a la playa, ya se habrían devorado a dos cerdos pequeños y algunas gallinas. Indicaron que "permanecen en la zona porque cercana a las piedras -que se encuentran en la costa- habitan cardúmenes de los cuales se alimentarían.

Los vecinos están con pánico que una criatura pequeña no caiga presa de estas boas constrictoras, por lo que ya han solicitado a varios funcionarios que se encarguen de sacarla de la zona, pero hasta el momento no se han hecho eco.

La anaconda amarilla, boa curiyú (Eunectes notaeus), es una especie zoológica de anaconda, nativa de Sudamérica. Es más pequeña que la conocida Eunectes murinus anaconda verde; alcanza un promedio de adulto de cerca de 4 metros de largo. Su color de base es amarillo pardo con pintas y rosetas negras. Vive mayormente en hábitats acuáticos incluyendo charcas, margas, bancos en ríos y arroyos lentos. Su dieta: venado, cerdo salvaje, aves, grandes roedores, animales acuáticos como peces.

En áreas rurales se pueden encontrar curiyús "domésticas" que viven sueltas dentro de las viviendas y galpones para combatir a roedores y sabandijas.

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