Vecinos de Las Albahacas dicen que los bomberos no actuaron en el pueblo

Indican que si el fuego no había alcanzado al centro de la localidad fue por el accionar de quienes viven allí que juntos atacaron las llamas. "Parece que les hubieran pagado para no trabajar", señalan molestos
Un grupo de vecinos de Las Albahacas se mostró muy molesto con el cuerpo de bomberos que se encontraba a cargo de los procedimientos en la localidad. Indicaron que no ayudaban a la hora de sofocar el fuego y que todo el trabajo lo hacían sólos los lugareños.

Miguel y Alejandro Benítez son dos riocuartenses que tienen casa en el pueblo vecino y aseguran que "dejó mucho que desear la labor de los bomberos". "Cuando el fuego comenzó a acercarse a El Chacay, parecía que no había intención de apagarlo", explica Alejandro y agrega: "Había un foco cerca del balneario y lo cortamos entre los vecinos, si no lo hacíamos llegaba al pueblo".

Ya el jefe de Bomberos, Javier De Olmos, había indicado que fue fundamental el apoyo de los vecinos por el conocimiento que ellos tienen de la zona, siempre cuidando de que ninguno fuera alcanzado por las llamas. "Somos vecinos que conocemos muy bien la zona y algunos tienen experiencia de muchos años de apagar fuegos en estos campos de la sierra", comentó Miguel Benítez.

- ¿Por qué aseguran que no hubo intención de actuar?

- Llegó un momento en el que no querían apagarlo, si hubiéramos trabajado todos juntos lo hacíamos y hoy no teníamos que vivir esta situación. Sin embargo, siguió mucho más. Afortunadamente anoche (por la noche del jueves), no hubo viento y se pudo trabajar tranquilo -dijo Miguel-.

"Nosotros somos de Río Cuarto, pero tenemos casa aquí y ni bien supimos de esta realidad nos vinimos a ayudar", indicó su hermano Alejandro, quien denunció: "Hubo una falta de predisposición para trabajar. Quizás es una forma muy extraña de combatir el fuego, dejándolo seguir su paso", sostuvo irónicamente.

"Cerca del balneario municipal apagamos varios focos de incendio, pero sólo los vecinos más jóvenes del lugar que nos acercamos a ayudar", comentan, mientras sostienen que "ellos se pasean en sus camionetas de un lugar a otro mientras esperan el fuego. Parecía que les hubieran pagado para no trabajar".

Indican que incluso se convocó a lugareños para que abrieran las tranqueras de los campos, para facilitar el paso de los móviles, "pero fueron sólo vecinos a trabajar, no los acompañó ni un bombero", dicen.

"No fueron todos"

"Aclaramos que no fueron todos los bomberos, algunos de ellos, los menos, se acercaron a darnos una mano cuando necesitábamos ayuda", dijo Miguel y agregó: "Lo mismo que quienes volaron en las avionetas y pusieron sus vidas en peligro por apagar el incendio, a ellos debemos reconocerlos".

L.S.

Dolor y tensión por la pérdida de campos, animales y hogares

El dolor de los dueños de terrenos ubicados entre El Chacay y Las Barranquitas, por donde pasó el frente de fuego, traía más tensión a la atmósfera que se vivía ayer en las sierras. Antes de que llegaran los bomberos y oficiales de la Policía, desesperadamente los vecinos trataban de salvar a los animales que cuidaban en sus terrenos mientras otros sacaban las maquinarias que tenían en sus depósitos.

Sin embargo, la velocidad con la que el viento hacía avanzar el fuego no daba tiempo a nada y muchos abandonaban sus propiedades salvando sus vidas. La impotencia que ocasionaba a estos ciudadanos no poder llegar hasta sus bienes se traducía en gritos y lágrimas.

Así le sucedió a Rubén, propietario de cerca de 700 hectáreas en la zona de Las Barranquitas y que había dejado atrás ganado y 10 máquinas de trabajo.

La Policía llegó hasta el frente de fuego que cruzó la ruta sin problemas, dejando incomunicado el paso a Achiras. Rápidamente cortó el paso e hizo retroceder por seguridad a todos los que allí se encontraban.

Nuevamente, se acercaban propietarios que habían sido alertados por el alcance del incendio. Al verse imposibilitados de seguir se repetían las escenas de dolor y desesperación.

Así sucedió con dos empleados de un importante criadero de chanchos de la región, que pedían llegar al lugar simplemente para liberarlos. "Lamentablemente no se puede pasar", les decían los policías como respuesta, "algunos sobrevivirán", les indicaban.

Glineur Berne con los socios del PAMI

Entre las personas que se llegaron hasta el lugar de los hechos, directivos de Pami, encabezados por Matilde Glineur Berne, viajaron para ver la situación en la que se encontraban los abuelos de la zona. "Me preocupa su estado, hay muchas personas que no pueden salir por sus propios medios", indicó la funcionaria.

Señaló que durante estos días en los que se vivió el incendio, acudieron a los domicilios de los socios de Pami para controlar cómo estaban y en caso de que necesitaran ayuda se convocaba a los cuerpos de emergencia para que los evacuaran.

"Esperamos que todo pase y no se sufra la pérdida de ninguna vida", indicó afligida Glineur Berne.

Comentá la nota