"A veces en la vida hay que hacerse el boludo"

Bilardo, en Madrid, le explica a Olé por qué soporta seguir junto a Diego. Y jura: "No hago cambios ni hablo de táctica con los jugadores".
Bilardo está en el lobby del hotel Mirasierra. Y mira todo. Va y viene. Pim, pam, pum. Habla con un amigo. Se va. Habla con Manuel Pellegrini y el Flaco Cousillas. Y se va. Habla con Oscar Román Acosta, que está de visita en el hotel. Y se va. No se va solamente cuando habla con Olé. Sabe que la cosa está muy flu.

-¿Así que el lunes a la noche se reunió con Maradona, Carlos?

-No, no. Hablé con él cuando llegó por el asunto de Perotti. De cómo hacíamos para traer a este chico.

-¿Y de nada más?

-No.

-O sea que la relación sigue tirante...

-No, igual que siempre.

-¿Entonces por qué no fue con todos a ver el Real Madrid-Alcorcón?

-Me quedé acá porque el sábado fui a ver Atlético-Real y me agarré un frío...

-Justo que en el Bernabéu podía estar en la tribuna, de saco y corbata, como quiere Diego...

-Yo siempre estuve en la tribuna. Pero los partidos los veo donde puedo. Ojalá los pudiera seguir todos desde un palco. A veces es por el lugar o el país... En Ecuador lo tuve que ver medio escondido por la gente, viste. Y en River lo veo debajo del anillo, con Luisito Castro.

-En Uruguay no estuvo en la tribuna, Carlos.

-Estuve en el túnel porque un señor que me conocía me dijo "póngase algo y quédese acá". Pero ni bolilla. En el primer tiempo entré y me fui a una parte que es neutral. En el segundo entré y salí 20 veces. Me vieron los chicos de TyC Sports.

-¿Intentó meterse para hacer los cambios?

-Nada que ver. Subía y bajaba las escaleras como loco. Me acordaba de Armando (presidente de Boca en los 70) cuando decía que no podía ver los partidos.

-¿Y por qué se generó ese mito, entonces?

-No sé. No hice nada. Ni hablé. Con el único que hablé fue con Aimar. "Gritale que ya está". Y lo mismo les dije a Palermo y al Profe. "Gritale que ya está". Y ahí terminó mi función.

-¿Jura que con Diego nunca se metió en cuestiones futbolísticas?

-Nunca hice un cambio o hablé con los jugadores de táctica. Mi trato es 'qué tal, ¿cómo te va? Buenas tardes'. Y nada más.

-Si es así, ¿por qué Diego declaró lo que declaró?

-Le habrán dicho algo...

-¿Quién?

-No sé. Por ahí alguno le dijo que estaba ahí... En los partidos afuera me quedo en la tribuna si puedo...

-En su entorno dicen que está cansado y que no se va de la Selección por su aprecio a Diego.

-No estoy cansado. Sé que esto es así. No me meto con el fútbol. Nunca me metí en nada. Nunca.

-Sí mostró sus nervios por el nivel del equipo.

-¿Y qué querés? ¿Que no estuviera preocupado? ¿Dónde me metía si no clasificábamos? ¡Era la historia perdida! Festejé más que en el Mundial. Cuando salimos campeones en México, dije 'chau' y a la miércoles. Con Uruguay no, éste lo festejé.

-Lo que no habrá festejado es ver a Diego diciendo que usted lo había ido a buscar a él, con Daniel Vila, porque quería voltear a Grondona.

-No lo vi cuando lo dijo. Pero eso nunca pasó. Hablo siempre con todos. Con Vila me hablo todavía, ojo. Y cuando me la jugué, lo dije: quiero ser presidente de la AFA. Con Grondona estuve dos años sin hablarme. Y ahora sigo.

-¿Pero a Maradona no lo fue a buscar?

-Preguntale a Vila.

-Le pregunto a usted.

-Cuando llegue a Buenos Aires, tengo pensado hacer una conferencia para aclarar todo esto que quedó tecleando. Espero que pase este partido, terminar el año y después hablo.

-¿Tiene claro que su imagen decayó por esto?

-No. Es lo que veo en la calle: con la gente está todo bien. Lo único que me preguntaban es: "¿clasifican o no?". De lo otro, adonde voy, está todo bien.

-Diego también contó que antes del partido de Uruguay, usted le sugirió a sus ayudantes que pusiera a Federico Insúa y no a Di María. ¿Fue así?

-Si me preguntan, hablo.

-¿Y le preguntaron?

-¿Y qué sé yo? ¡En un año me preguntaron tantas cosas! Habría que ver si se los dije, cómo se lo dije. La altura también fue una pregunta, pero ya está. Tácticamente no me meto. Preguntale a algún jugador.

-¿Está cumpliendo bien su función de manager?

-No soy manager. Soy director deportivo de Selecciones Nacionales. Ya hablé con cinco directores y ahora lo voy a hacer con Fernando Hierro, que trabaja en la selección española. Cuando dije que iba a jugar con líbero, fui a ver cómo se movía Stielike. Y ahora voy a interiorizarme de cómo trabajan todos. Dije que me iba a ocupar de la Mayor, pero tengo las selecciones menores, el fúbol sala, fútbol femenino y ya preparé todo para organizar integralmente el fútbol de AFA.

-Antes va a tener que organizar su relación con Maradona. Faltan ocho meses para el Mundial y hasta Verón dijo que es difícil estar en el medio de ustedes...

-No sé. Con Verón no hablé. No hablo porque se presta a otra cosas. No me meto. Pero acordate qué me decían. "Métase en el vestuario, Carlos". En Francia, en Rusia, todos me lo decían. Y me quedé pensando, en el micro. Pero dejalo así.

-¿Cómo cree que cae entre los jugadores que el técnico y el Director Deportivo primero estén a los abrazos y después a los tiros?

-Eso porque no nos conocen... Desde el 83 hasta ahora siempre estuvimos a... No, eso no. Siempre fue así. El día de mañana, veremos. Nunca me mintió y yo nunca le mentí a Diego. Fuimos de frente.

-Si no le mintió, le tiene que haber dicho que Argentina no juega bien.

-Pero si lo dijo él también, y varias veces. Jugó bien los primeros 20 minutos contra Brasil, contra Ecuador, con Uruguay... Y hubo partidos que no lo hizo bien.

-¿Coincide con que al equipo todavía le falta identidad?

-Sí. Pero a mi equipo también le faltaba antes de ir a México. Eso se va encontrando con los partidos. Los jugadores ya lo conocen y Diego ahora va a ir trabajando para encontrarla.

-¿Usted es de los que critica que la Selección no practique a la mañana?

-Me pasaba igual. Si entrenaba a la mañana, me criticaban porque los partidos eran a la tarde. El técnico entrena a la hora que quiere. Tiene su derecho.

-¿Le molestó que Lemme se haya quedado afuera del cuerpo técnico?

-Diego dijo: "A Lemme lo traigo yo". Lo conocía de Sevilla. Como lo trajo, ahora le dijo "no seguís". Yo no puse a nadie. El que elige a su gente es Diego.

-¿Lemme va a ser secretario suyo?

-No tengo secretario. Puede trabajar conmigo. Vamos a verlo a la vuelta.

-Después de todo esto, ¿por qué sigue, Carlos?

-Porque hice un contrato y tengo que cumplirlo. ¿A vos te parece que a esta edad, después de haber peleado contra todos y contra todo, me puedo hacer problemas por un puesto? Lo que estoy haciendo, está bien.

-¿O sea que está bien que con Diego no haya hablado a fondo desde el partido con Uruguay?

-Ya van a llegar los momentos de aclarar las cosas. Aunque te digo algo: el abrazo en Uruguay para mí fue sincero. El día que le ganamos a Perú también nos abrazamos, pero nadie se enteró porque estábamos los dos solos. Yo lo siento así. No clasificando al Mundial se nos cortaba una carrera de 50 años.

-¿Y su familia qué le dice cuando escucha lo que dice Diego, Ruggeri...?

-Te lo cuento el día de la conferencia.

-...

-A Ruggeri lo llamé enseguida. Me dijeron 'poné TyC'. Escuché los últimos diez minutos y lo llamé. Si me dejó algún mensaje no sé porque el celular no lo atiendo: cuando llego a casa le pido a Gloria que me borre los mensajes.

-¿Ruggeri le respondió?

-No, y después me vine para acá.

-Acá no lo va a tener a Ruggeri, pero sí a Messi. ¿Cuál es la explicación que le encuentra a que en la Selección no juega como en el Barcelona?

-Diego habla mucho con él. Es uno de los mejores del mundo y hay que hacerlo rendir. Yo también tuve problemas con Diego antes de ir a México. Me preguntaban por qué lo ponía de titular o por qué le daba la cinta. Tengo los recortes de cuatro diarios.

-¿Messi puede ser a Maradona lo que Diego fue a Bilardo?

-Sí. Tiene que jugar bien un Mundial. Y lo puede hacer. Yo les decía dejámelo a Maradona 30 días y después hablamos.

-Entonces que Maradona lo tenga 30 días y...

-Claro.

-Y con Diego, ¿cuándo hablamos, doctor?

-Zubeldía decía que para ser buen técnico a veces hay que hacerse el boludo. Y lo mismo pasa en la vida. Yo tengo que callarme, hacer lo mío y buscar tranquilidad. Y si hay lío, lo tengo que parar.

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