“A veces uno no se puede correr”

Carrió apareció tras sus vacaciones y dijo que para ayudar a la CC podría volver a ser candidata, pese a que lo había negado antes. “Las decisiones deben ser más estables”, replicó Macaluse.
Lilita volvió con todo. Recuperada luego de sus publicitadas vacaciones en Punta del Este, la líder de la Coalición Cívica advirtió que volvería a ser candidata a presidenta –pese a que venía sosteniendo lo contrario– y le apuntó al grupo de los ocho diputados del ARI disidentes: “Su intencionalidad de daño no se puede esconder”, le enrostró. También volvió sobre su metáfora bíblica de que “el árbol debe ser podado para que dé sus frutos”. “Debe tener cuidado, porque el árbol puede terminar en bonsai”, le retrucó Eduardo Macaluse, quien planteó a Página/12: “A veces daña más el que dice que sí siempre que el que ayuda a reflexionar”.

Luego de recibir el respaldo del congreso del ARI del sábado pasado – donde también se expresó el sector disidente, que perdió la votación–, Carrió salió a contestar a todo el mundo: al Gobierno, que había cuestionado que viviera con las donaciones de los diputados del ARI; al ARI Autónomo, que la acusó de “derechizarse” y de ser autoritaria; y a los sectores internos de la línea oficial, que habían mostrado malestar por su temprana resolución de no dar la pelea en 2011. Como una concesión a los últimos, volvió de su descanso en las costas uruguayas con una frase que relativizó su negativa: “En caso de ser necesario, puedo volver a ser candidata”, dijo. En rigor, ya le había planteado algo similar a Página/12 en una entrevista el día después de las elecciones.

“Me hubiera encantado que fuera la última vez, pero me di cuenta de que a veces uno no se puede correr, que tiene que estar al lado de los demás para que la CC crezca y se desarrolle absolutamente”, consideró. “Eso no quiere decir que yo sea candidata –advirtió–, lo que quiere decir es que puedo llegar a serlo.” Matices más o matices menos, la frase logró su objetivo: reinstalarla en el podio de los presidenciables.

Su definición recibió una veloz réplica por parte de Macaluse, en nombre del sector disidente del ARI: “Las decisiones deben ser más estables y permanentes. No se puede decidir no presentarse más en forma unipersonal y, tres días después, cambiar de idea”. Por su parte, el diputado Carlos Raimundi ejemplificó las diferencias de rumbo. “La primera conferencia de prensa que da la CC fue por el lobby agropecuario –dijo–. La primera nuestra es a favor del aumento a los jubilados” (ver aparte).

Carrió minimizó la conformación de un bloque autónomo con ocho diputados: “En dos años, la CC renueva esas bancas y gana más”. Y, sobre todo, afirmó que los perdonaba. “Yo tuve que trabajar en estos días y en soledad, el perdón”, confesó. “Acá no hay nada que perdonar ni perdón que pedir, hay cuestiones políticas que resolver”, respondió Macaluse.

La líder de la CC también replicó a las críticas del oficialismo sobre las donaciones que recibe por parte de sus diputados para vivir sin trabajar como abogada. “Al no poder ejercer la profesión, puedo ejercer la docencia, puedo ayudar, pero me tienen que ayudar”, subrayó. “No me parece no ético que me puedan ayudar”, indicó. E incluso acudió a ejemplos históricos en su defensa: “Así es el caso de Illia, que hasta el pueblo le compró la casa”. Y concluyó hablando de la transparencia y visibilidad de sus cuentas: “Siempre digo que los periodistas entran hasta en la heladera de mi casa y saben que no hay nada”, bromeó. “Tampoco puedo ser una homeless, no tengo alternativa”, abundó. Sobre los ataques del Gobierno, argumentó que “Balcarce 50 no podía tolerar que saquemos tantos millones de votos casi sin nada”.

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