Vasco viejo, nomás

Vasco viejo, nomás
TIGRE 2 - HURACAN 2: De la cabeza de Arruabarrena llegó el empate de Tigre, que valió como un triunfo. El equipo de Cagna perdía 2-0 con Huracán y así sumaba su séptima derrota seguida. Pero descontó Luna, siguió apretando y tuvo su premio. ¡Qué calentura, Cappa! Emotivo partido en el arranque de la fecha, en Victoria.
Era de Huracán y casi fue de Tigre. Era otra tarde de tiki tiki y terminó con la mejor presión del Matador. Era 2 a 0 del Globo con ratitos de baile y fue 2 a 2 con Luna perdiéndose el triunfo en un mano a mano increíble. La bronca del Globo porque dejó la chance de sumar de a tres y, encima, con dos goles cuanto menos polémicos. La alegría del Matador con el orgullo de haberla peleado hasta la última bocha.

El Globo había recuperado el ADN que lo llevó a pelear el campeonato y redondeó un primer tiempo esperanzador para sus hinchas. Con el Rengo Díaz y Toranzo como sóstenes de un tiki tiki que no se quería ir, el sueño era posible. Tigre no podía salir de su tibieza ni siquiera jugando en su casa y Huracán, con el optimismo recuperado tras el el buen triunfo sobre Racing, tardó menos de cinco minutos para robarle la pelota. Esmerado se disfrazó de Bolatti y jugó sencillo y al pie. Toranzo y Díaz empezaron a rotar y hacer circular la pelota de izquierda a derecha. Paciencia hasta encontrar el hueco. Tiki para un lado, tiki para el otro, ocho toques en el medio de Huracán hasta que el Rengo rompió la línea, sorprendió con un centro de media vuelta y Trecarichi metió su primer gol en Primera. Sin ser arrollador, Huracán manejaba la pelota y Tigre no reaccionaba.

El Globo aprovechó ese momento de desconcierto rival y no se conformó. Buscó y buscó hasta que Díaz sacó un derechazo desde lejos para el 2 a 0. El Rengo se sacó el botín y simuló hablar por teléfono. Con el zapatófono del agente 86 habrá llamado vaya a saber a quién para avisarle que en 20 minutos ya ganaban 2 a 0. La reacción de Tigre tardó en llegar, pero llegó. Con Morel y Matías Giménez en cancha, empezó a ganar metros y oportunidades.

El arquero del Globo seguía respondiendo aunque no podría solo. Huracán se retrasó y mientras apostaba a alguna contra, llegó un cabezazo de Morel que Monzón ¿sacó? en la línea y minutos más tarde, llegó el desborde Morel por izquierda y el descuento de Luna. Toranzo dejaba pasar dos chances de asegurar la historia y el tiki tiki pasó a los pies de los jugadores de Tigre. Tanto fue a buscar que en un tiro libre largo, Arruabarrena sorprendió (¿estaba habilitado?) por el segundo palo y empató.

El desconcierto de Huracán era tal que estaba más para la derrota que para la recuperación. Si Luna hubiera aprovechado ese mano a mano sobre el final, habría sido injusto pero una realidad. Huracán dejó pasar su control de pelota, sus chances de liquidar la historia. Tigre no se dio por vencido y se quedó con su premio.

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