Varizat dice que no sabe por qué atropelló a los docentes

Aseguró que no puede explicar su actitud, pero dijo que sintió "pánico".
El ex ministro de Gobierno de la provincia de Santa Cruz, el kirchnerista Daniel Varizat, reconoció que no puede explicar por qué atropelló con su camioneta a un grupo de manifestantes, el año pasado, en Río Gallegos. Lo dijo ayer, en la primera jornada del juicio oral y público en el que se lo acusa de haber cometido el delito de lesiones graves.

Varizat argumentó que la protesta en la que se vio inmerso le generó "pánico", porque creyó que si se quedaba estacionado en su 4x4 podían matarlo. Con estas palabras en su declaración indagatoria, los jueces a cargo del proceso (Martha Dávila, Jorge Chávez y Alicia Merca) quedaron en condiciones de empezar a escuchar a los 64 testigos del caso a partir del lunes próximo; entre ellos, las 20 personas lesionadas.

"No puedo explicar mi actitud ni por qué tome esa determinación. No tengo plena conciencia de lo que sucedió", se defendió Varizat. Su estrategia es obvia: completamente probados los hechos y su participación, con fotos y filmaciones, apunta a convencer al tribunal oral de que él no era consciente de lo que hacía y, por inimputable, no puede ser condenado.

Río Gallegos era un hervidero en esos días. Y Varizat, amigo personal de Néstor Kirchner, había sido uno de los funcionarios más cuestionados del gobernador Carlos Sancho. En esa protesta en el centro de la capital provincial, Varizat apareció súbitamente entre los manifestantes, que interpretaron su presencia como una provocación y lo insultaron. Las imágenes lo registraron avanzando con su 4x4 a pesar de que estaba rodeado de hombres y mujeres.

Ayer también pidió disculpas. "Lamento haber lastimado a alguna persona", dijo. Y afirmó que aquella fue "la primera vez que lastimaba a alguien en 55 años" de vida.

Varizat recordó que pasó casi doce minutos dentro de la camioneta, en la que había ido a buscar al hotel Costa Río a un grupo de empresarios de la pesca para asistir al acto de lanzamiento de la campaña electoral de Daniel Peralta como gobernador.

Relató que a la salida del hotel, un grupo de veinte personas corrió hacia él gritándole "te vamos a matar". "Con insultos" -continuó- esos manifestantes rodearon la camioneta hasta que se acercaron entre "100 a 200 personas más".

En ese momento, dijo Varizat, pensó que se iban a "sacar las ganas de insultar e irse" y aseveró que tuvo una actitud "pasiva, sin gestos ni provocaciones". Pero acusó a los manifestantes de ser "muy violentos, con agresividad en sus actitudes" y que le hacían señas como "te vamos a degollar".

El juicio se desarrolla en el marco de una fuerte polémica. Por una decisión tomada por el tribunal, las víctimas fueron rechazadas como parte querellante; declararán como testigos, pero no podrán -por ejemplo- hacer un pedido de condena contra Varizat.

El delito de lesiones culposas tiene una pena máxima de hasta 10 años de prisión si esas lesiones generan en las víctimas un daño físico permanente.

Comentá la nota