Varios gremios se movilizaron contra la regulación de súper e hipermercados

La Uocra y el SEC marcharon ayer hasta el Palacio Municipal. Le pidieron al intendente que convenza al Concejo de revisar la norma que le pone tope a la apertura de nuevos súper e hipermercados.
Luego fueron recibidos por concejales, ante quienes repitieron su reclamo. El intendente recibió en las puertas de la comuna a una masiva movilización de mercantiles y obreros de la construcción. Se pidió la revisión de la ordenanza que regula al comercio alimentario, por estar en desacuerdo con la imposición de un cupo para el rubro. Pulti pidió que la oposición acepte "dialogar" para reconsiderar el texto.

Una masiva movilización protagonizada por la Unión de Obreros de la Construcción, el Sindicato de Empleados de Comercio y referentes de otros gremios como la UTA y los gastronómicos se trasladó ayer hasta las puertas del Palacio Municipal para hacer oír su descontento con la ordenanza que semanas atrás fue aprobada por el Concejo Deliberante regulando la radicación de súper e hipermercados dentro del Partido de General Pueyrredon.

La marcha fue una contundente demostración de estos sindicatos, así como de algunos otros sectores, del rechazo a ciertas disposiciones incluidas dentro de una norma que -para algunos- podría terminar desalentando la llegada de inversiones a la ciudad. Asimismo, constituyó un claro apoyo a la estrategia del intendente Gustavo Pulti, quien por estas horas, pretende consensuar algunas modificaciones con los bloques de la oposición antes de verse obligado a utilizar su poder de veto.

La controvertida ordenanza fue aprobada el 9 de octubre último con el voto favorable del radicalismo, la Coalición Cívica, la Concertación Plural y el bloque Mar del Plata Batán K. Pero no fue acompañada por Acción Marplatense, el Frente para la Victoria, ni por el socialista Juan Carlos Cordeu. En definitiva, el texto terminó siendo aprobado por una ajustada mayoría de 13 a 11 votos, demostrando que dentro del Concejo existen visiones claramente distintas respecto de los alcances que debería tener la regulación para la radicación de comercios del rubro alimenticio en la ciudad. Lo cierto fue que desde que la norma fue sancionada, comenzaron a crecer las expresiones de rechazo de parte de varios sectores.

Contra el cupo

Ayer, la Uocra y el gremio de los mercantiles, encabezado por su secretario general, Pedro Mezzapelle, salieron a la calle para hacer pública su posición, en lo que terminó siendo un explícito apoyo al intendente, quien se resiste a aplicar esta controvertida regulación. La estrategia de Pulti consiste, en principio, en solicitarles a los concejales que revisen el texto, para tratar de dejar sin efecto las cláusulas más polémicas.

Entre ellas, figura la que impone un coeficiente de saturación, con el que sería creado un cupo total de metros cuadrados habilitables para los comercios del rubro alimenticio dentro del Partido.

Esta disposición es la más cuestionada por quienes advierten que funcionaría como un freno para la llegada de nuevas inversiones y constituiría una protección excesiva para los comercios ya instalados en la plaza local.

La movilización de ayer tuvo como protagonistas a decenas de trabajadores de la construcción y a los mercantiles que se encolumnan detrás de Mezzapelle.

Cabe señalar que dentro del Sindicato de Empleados de Comercio existe otra facción encabezada por su secretario gremial, Jorge Trovato, que sostiene una posición totalmente contraria.

Esta diferencia de opiniones en el seno del SEC se da, justamente, a poco de que sean celebradas las elecciones internas.

Entrega de petitorio

Durante la movilización de ayer hubo varios camiones pertenecientes a empresas constructoras y hasta dos hidroelevadores que sujetaron una gran pancarta de la Uocra. Al llegar al acceso a la comuna, los manifestantes fueron recibidos por el intendente Gustavo Pulti, quien salió a la calle para dar un breve discurso, comprometiéndose a dialogar con los concejales para convencerlos de revistar el texto de la ordenanza.

El primero en hablar ante los manifestantes fue Mezzapelle, quien abiertamente, le pidió al jefe comunal y a los concejales que "revean la medida".

Luego de eso el dirigente de la Uocra y secretario general de la CGT local, Jorge Trujillo, reclamó que los concejales "reflexionen" y adviertan que los trabajadores de la construcción "se están quedando sin trabajo".

Trujillo le pidió al intendente que dialogue con los concejales para que revean su postura ya que -dijo- "Mar del Plata tiene que ser una ciudad pujante, atractiva para las inversiones y que ofrezca trabajo".

Los manifestantes le entregaron al jefe comunal un petitorio en el que dejaron sentada su postura respecto de la aplicación de la ordenanza, haciendo saber su deseo de que sea revisada o bien, vetada.

Luego de eso se entrevistaron los algunos concejales en el recinto de sesiones, a quienes también les ofrecieron una copia del documento.

Según explicó Trujillo, el diálogo con los ediles -entre los cuales había varios que votaron a favor de la ordenanza- se desarrolló con tranquilidad. "Hablamos como amigos y con respeto", subrayó.

No obstante algunos ediles hicieron saber su incomodidad ya que durante la reunión la barra del Concejo estuvo copada por afiliados a la Uocra.

Desencuentros con la oposición

La controvertida regulación para los locales de comercio alimentario tuvo su origen en una propuesta que el propio intendente Gustavo Pulti había presentado meses atrás.

No obstante, el proyecto del jefe comunal consistía en una regulación territorial, que indicaba en qué zonas podrían instalarse los nuevos comercios del rubro, de acuerdo a su superficie.

Dentro de ese texto, Pulti había sugerido que los locales de mayores dimensiones deberían ser instalados a las afueras de la ciudad, puntualizando que los de más de 1.800 metros cuadrados (considerados en la categoría de hipermercados) tendrían que funcionar fuera del ejido urbano.

Si bien la propuesta no fue objetada abiertamente, sí fue considerada como insuficiente por la mayoría de los concejales de la oposición.

Por eso varios ediles asumieron el control del debate en comisiones, incorporando numerosas modificaciones, hasta concebir un texto bastante diferente del que había presentado el intendente.

De este modo, el bloque oficialista tomó distancia y, por su inferioridad numérica, no logró frenar su aprobación.

Una vez que la norma fue sancionada ante la clara disidencia del gobierno municipal, se comenzó a especular con la posibilidad de que fuera vetada total o parcialmente.

Sin embargo, Pulti encaró una estrategia más sutil aunque, ciertamente, más trabajosa. Por estas horas intenta convencer a los concejales de que reconsideren el expediente. Pero lograrlo no es sencillo ya que para que ello suceda, el Concejo tendría que aprobar por dos tercios una moción de reconsideración. Esto tendría que ocurrir antes del 30 de octubre ya que, de no mediar ningún otro acto administrativo, ese día la ordenanza quedaría promulgada automáticamente.

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