Vamos a Sudárfrica

ECUADOR 2 - ARGENTINA 0: Aunque no mereció el 0-2 en Quito, Argentina quedó en una zona caliente de la tabla y encima ahora se le viene Brasil. ¿Qué puede rescatar y qué tiene que cambiar para seguir?.
¿Vamos a Sudáfrica o vamos a Sudárfrica? Tevez no buscó un juego de palabras: "Vamos a estar con el culo en la mano". ¿Será el jugador del pueblo porque también piensa como el pueblo?

Maradona avisó que hasta él se tirará para empujar la pelota. En el vestuario se habló de un juramento para llegar al Mundial. En la intimidad, se percibe, hay más preocupación que demagogia. Ellos sabían que había que ganarle a Ecuador. Lo decía un cartel en la pared... Ahora habrá que poner fibra para jugar con Brasil de local y Paraguay allá. Todos a conjugar el verbo sufrir...

Ningún equipo que falla dos penales gana un partido. Tevez y Gago (aunque él con la pelota en movimiento) los erraron. Y sin gol no hay sonrisas. Aunque la Selección, pese al padecer que indican los números, jugó mejor en Quito que en el llano Monumental. Argentina se superó conceptualmente, y ésa es una buena noticia en la derrota. Esta vez hubo una estrategia de juego definida, un orden. Diego demoró en los cambios, sí, más por la oxigenación que podían provocar en el equipo que por el resultado final del ingreso de Bergessio y Verón. Pero leyó mejor el partido. Y los jugadores llevaron a la cancha exactamente el pedido de la charla técnica. Como para convencerse de que hay que jugar con línea de cuatro, no partir el doble cinco (Gago-Battaglia ayer, Gago-Mascherano siempre) y borrar del disco rígido a los tres puntas. Se vio que la conexión Tevez-Messi respondió mejor: así hay pase al vacío, como en la jugada del penal; y no se expone a Agüero jugando en la zona y de espaldas a los defensores. Tevez tuvo tres situaciones de gol en posición de nueve.

Dos líneas de cuatro juntitas, la intención de presionar en la mitad de la cancha, horizontalidad para dormir el juego y alerta para salir rápido con los dos puntas puede suponer un recorte de valentía. Pero después de la experiencia de La Paz (1-6), de nuevo en la altura, fue un rasgo de inteligencia y aprendizaje. El diario del jueves impone que Argentina perdió 2-0, que pudo ser goleada por ese balazo que movió el palo de Andújar. Indiscutible. Aunque no es un detalle estadístico que los goles de Ayoyí (inatajable) y Palacios (distracción defensiva) fueron en los últimos 20 minutos. Cuando se gana en ese tramo del partido, el factor altura seguro metió la cola. El cuestionamiento será que todos lo sabían. Es verdad, pero hasta que no se modifique el reglamento no se pueden hacer 11 cambios... Se suele decir que si mi tía tuviera bigotes sería mi tío, tan cierto como que si entraban la de Tevez o Gago más de uno se llenaría la boca hablando de héroes y ningún villano.

La Selección no ligó nada. No hay que esconder los errores en la fortuna, aunque tampoco soslayar que Heinze dejó la piel (es mejor de 6 que de 3); que Gago volvió a correr a todos en la altura y fue conductor; que Otamendi se recuperó después de su arranque fallido; que Messi jugó rápido e inteligente en el primer tiempo y después se ahogó en su propia laguna. El problema fue que Argentina perdonó en el arranque, donde manejó el tiempo del partido, la pelota y dobló a Ecuador en la tierra donde la pelota no dobla. Aunque era vital la sintonía fina arriba.

¿Otros puntos para revisar en los tres meses que faltan para jugar con Brasil? Las bandas: Maxi Rodríguez era una apuesta por su tiro de media distancia y esta vez no pateó jamás. Y del otro lado, Jonás da recorrido pero poca lucidez creativa. En el medio de ellos, Battaglia tampoco fue el equilibrista de Basile. Hablando del Coco: él es tan responsable del lugar en la tabla como estos jugadores. Más de una variable puede haber de acá hasta al final. Desde un acomodamiento con dos triunfos hasta rezar para que aparezca otro Passarella como antes del Mundial 86. De una forma u otra, habrá que sudar para ir a Sudáfrica.

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