“Vamos a procurar mejorar la tarea de recaudación”

Aunque los números de la recaudación provincial se ajustan bastante a las previsiones contenidas en el Presupuesto del año, eso no significa que Rentas cobre todo lo que tiene estipulado ni mucho menos. La morosidad del pago de impuestos en San Juan es del 60 por ciento.
“Este año hicimos unas 18 mil intimaciones en el impuesto al Automotor y la gente está empezando a venir. En teoría esto va a mejorar la recaudación, porque estamos intimando a unas 100 mil personas tomando como período base el año 2003”.

Para 2008, el Presupuesto provincial tiene estimado una recaudación de impuestos locales del orden de los 380 millones de pesos y “muy probablemente estemos en esa cifra global”, según dijo el director general de Rentas, Adrián Villegas. Pero a eso se llega “sumando todo lo que se cobra, de lo que la enorme mayoría corresponden a impuestos de años anteriores y que los contribuyentes pagan ahora”.

Es decir que en términos sencillos, cuando Rentas anuncia la recaudación mensual o anual no discrimina si lo recaudado corresponde a este año o si hay una parte de años anteriores. Es más, en el caso de San Juan, la mayoría de los ingresos que informa Rentas es de impuestos viejos y sus intereses y no los que corresponden a los vencimientos corrientes de este año.

Villegas calculó: “Puedo decir que siendo muy optimista, al 31 de diciembre tal vez se cobre el 40 por ciento puesto al cobro para este año”.

El funcionario aseguró que “hacemos mucho esfuerzo por cobrar los impuestos y pensamos que eso se nota en la recaudación, pero hay que ser realistas y explicar que falta muchísimo, porque al analizar ciertos indicadores vamos a ver que teniendo en cuenta valores nominales de la recaudación, ésta va subiendo, pero hay otros indicadores que marcan que aún hay una gran morosidad”.

Asimismo el responsable de Rentas dijo: “Con respecto a los años anteriores se va mejorando, pero debemos seguir trabajando y consiguiendo mejores respuestas, como las que hemos obtenido un poco debido a las intimaciones, porque el cumplimiento voluntario está todavía muy lejano a los valores deseables”.

En tanto, el funcionario señaló que “en el impuesto Inmobiliario y en Automotores es donde hay mayor morosidad y son los que podemos medir fácilmente porque son impuestos prefacturados”.

Es decir que una vez votada la ley Impositiva por la Cámara de Diputados y que esté publicada, en Rentas comienza el trabajo de generación del impuesto y la impresión de las boletas “y así se puede llegar a un número final de impuestos puestos al cobro en esos dos rubros”.

En cambio, con Ingresos Brutos, como es un impuesto declarativo, “tenemos que hacer un trabajo de inspecciones para determinar qué tamaño puede tener”.

En ese sentido, Villegas reveló que “hay indicadores de presentación hecha al vencimiento, que si uno analiza la cantidad total de Ingresos Brutos, se da cuenta fácilmente que hay muy pocos contribuyentes que son los que aportan el total del impuesto”.

Como ejemplo citó: “Tenemos muchos contribuyentes que son monotributistas a nivel nacional y están inscriptos en el régimen general a nivel local y eso estamos tratando de cambiarlo, para que el que es monotributista nacional, que se pase al nivel local, porque existe un régimen simplificado local, lo que nos facilitaría un poco la tarea”.

En cuanto a la tarea de intimar el pago, Villegas marcó que este año se han realizado unas “18 mil intimaciones en el impuesto al Automotor y la gente está empezando a venir. En teoría, esto va a mejorar la recaudación, especialmente porque estamos empezando a intimar a unas 100 mil personas tomando como período base el año 2003 y de esa forma ahorramos en impresión, distribución y no generamos un conflicto de atención al público como ya nos pasó el año pasado”.

Finalmente el director de Rentas aclaró la situación frente a la liquidación del impuesto a los Ingresos Brutos de los profesionales para los que se modificó la ley exigiéndoles que paguen el impuesto al firmar los contratos de servicios que vayan a prestar y no cuando los cobran.

Para Villegas esto es así “porque en realidad el impuesto grava el ejercicio de la profesión, porque ya está configurado el hecho imponible al momento de hacer un contrato”. Además explicó que “se nos ha presentado el caso en inspecciones realizadas a distintos tipos de profesionales, que vemos que el trabajo ha sido efectuado, pero no se han hecho las declaraciones de los honorarios ni se ha pagado el impuesto porque dicen que no los facturan hasta que no los cobran, lo que para nosotros es una excusa, ya que el trabajo está realizado y las normas generales del impuesto dicen que eso es un servicio que está efectuado y se tiene que declarar”.

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