Valle Colorado Una semana sin agua

Valle Colorado (c).- La comunidad de esta localidad perteneciente al Departamento Valle Grande, hace ya una semana que está sin agua potable debido a que la violenta crecida del río Loma Larga por la intensa tormenta caída en la noche del 24 pasado, destruyera una gran parte de la cañería por donde circulaba hasta la zona urbana. La precipitación afectó también los caminos y pequeños puentes e ingresó a las casas de los habitantes afectando sus pocas pertenencias.
Faltaba una hora para la llegada de la Navidad y los vecinos con sus familias ya estaban reunidos en el salón comunitario para brindar, a esa hora comenzó a llover intensamente y el agua, en minutos, ingresó al edificio alarmando a los presentes. Urgentemente en medio de la noche se trasladaron a sus casas que en la mayoría de ellas el agua ya había penetrado alcanzando un nivel de aproximadamente 15 centímetros de alto mojando muebles y mercaderías.

Pasada la 1.30 de la madrugada la precipitación recién disminuyó permitiendo a los habitantes regresar al salón comunitario para brindar, pero no hubo festejos ya que los comentarios eran de lamentos por la situación originada horas antes. Al día siguiente y después de una recorrida por la zona, el comisionado municipal Carlos Luere tomó conocimiento cabal de lo originado por la caída del agua: calles destruidas, puentes afectados, entre otros daños.

El aumento del caudal de los ríos Loma Larga y Alumbriog hizo que se convirtiera en una amenaza el río Valle Colorado que se origina como consecuencia de la unión de los dos anteriores atravesando la ruta provincial 83 y afectando el tránsito de los vehículos. Luere, entre el lunes y martes, estuvo en la Capital jujeña solicitando ayuda ante Vialidad de la Provincia, Agua de los Andes, el Ministerio de Infraestructura y Planificación, y en la Dirección de Recursos Hídricos.

Agua de los Andes prometió que el lunes personal de esa repartición llegaría a esta localidad para hacer un análisis de los daños y en forma inmediata tratar de restablecer el servicio del agua potable, lo que exigiría la construcción de una toma de agua y la refacción de aproximadamente 500 metros de cañería. Mientras tanto, las 120 familias que viven en esta localidad consumen agua del río que deben transportar en recipiente recorriendo unos 700 metros de distancia.

La tormenta caída en esa noche, fue la primera de la temporada veraniega y tomó por sorpresa a los pobladores, aunque en otros años también se registró serios daños como consecuencia del desmoronamiento de los cerros por la gran cantidad de agua caída originando daños en las casas. Y en el 2007 un joven fue arrastrado varios kilómetros por las aguas del río provocándole la muerte, situación que mantuvo en vilo a la población de esta localidad y zonas vecinas.

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