El Valijagate ya es cosa juzgada en Miami

Según el veredicto, Durán también ocultó el rol del presidente venezolano en la entrega de los 800 mil dólares. En la Casa Rosada no hicieron comentarios durante toda la jornada.
El empresario venezolano Franklin Durán “conspiró” y “actuó ilegalmente” en Estados Unidos como un agente secreto del gobierno venezolano. Ésa fue la conclusión del jurado que ayer declaró culpable al ex socio de Guido Antonini Wilson, lo que puso fin al juicio por el “caso de la valija” en Miami. Aunque el proceso no se abrió para investigar el origen ni el destino de los 800 mil dólares, el veredicto indicó que, de acuerdo a los testimonios, el objetivo de Durán era “lograr la colaboración de Antonini para ocultar el rol del gobierno venezolano en la entrega del dinero para la campaña de un candidato a la presidencia argentina”. Si bien el jurado no dio nombres, Antonini Wilson reiteró ayer que “el dinero era de PDVSA de Venezuela e iba para la campaña presidencial de Cristina Kirchner”. Mientras el gobierno argentino se llamó a un profundo silencio, la Justicia local espera ahora que Estados Unidos acceda al pedido de extradición del valijero y que el tribunal de Miami envíe todo el material recabado, solicitudes que habían sido negadas bajo el argumento del juicio en trámite.

El veredicto del jurado se conoció ayer después de seis días de deliberaciones. Es que según las leyes norteamericanas, la decisión en torno del tipo de delitos de los que estaba acusado Durán debía ser unánime. Y así fue. Finalmente, sus doce miembros definieron que el ex socio y amigo de Antonini es culpable de haber actuado y conspirado como agente secreto de un gobierno extranjero –el de Venezuela– sin autorización del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Aunque el fiscal Thomas Mulvihill lo repitió desde el inicio del juicio, en ningún párrafo del comunicado en el que el Departamento de Justicia difundió la sentencia se nombra a Cristina. Sólo se hace una referencia general cuando explica que el destino del dinero era, según las pruebas colectadas, “para uno de los candidatos de las elecciones presidenciales argentinas”.

A quien sí compromete directamente el jurado es al gobierno de Hugo Chávez. “De acuerdo a la evidencia, varios altos funcionarios venezolanos, incluyendo miembros de la oficina del vicepresidente, de la DISIP (Dirección de Servicios de Inteligencia de Venezuela) y altos funcionarios del Ministerio de Justicia, estaban al tanto de este asunto y dirigieron las actividades de los defendidos en Florida Sur”.

La decisión de la Justicia se basó en las declaraciones de decenas de testigos que pasaron durante los casi dos meses que duró el juicio y en las doscientas cintas clasificadas del FBI presentadas por el fiscal Mulvihill. Las grabaciones fueron tomadas entre agosto y diciembre pasado en las reuniones que mantuvo Antonini con los cuatro venezolanos y el uruguayo acusados de participar de una operación para encubrir el origen y el destino de los 800 mil dólares.

Durán fue el único de ellos que desde el inicio de este proceso aseguró su inocencia y por eso debió sentarse en el banquillo. El resto de los detenidos, el empresario Carlos Kauffmann, el abogado Moisés Maiónica y el uruguayo “intermediario” Rodolfo Wanseele Paccielo ya se declararon culpables y negociaron una pena menor a cambio de su información. El quinto acusado, José Canchica Gómez, continúa prófugo.

El tiempo que Durán estará tras las rejas lo dará a conocer la jueza Joan Lenard a fines de enero próximo pero, según las normas, violar el título 18 sección 951 del código penal estadounidense podría costarle hasta 15 años de prisión.

A lo largo del juicio, el abogado de Durán, Edward Shohat, negó que su cliente actuara como agente del gobierno venezolano y acusó al FBI de tenderle una trampa. “El único objetivo de Durán era ayudar a su amigo Antonini Wilson”.

Para el fiscal Mulvihill, en cambio, el venezolano intentó silenciar el origen del maletín incautado el 4 de agosto de 2007 en el Aeropuerto de Ezeiza que, según él, provenía de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).

La gestión de Durán también buscaba, siempre según el fiscal, impedir que se diera a conocer que los dólares estaban destinados a la campaña de Cristina.

El Cessna que trasladó a Antonini Wilson de Caracas a Buenos Aires había sido alquilado por Enarsa, la empresa energética estatal fundada por el kirchnerismo. Allí viajaban representantes de PDVSA, funcionarios argentinos como el ex titular del Organismo de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, y el presidente de Enarsa, Exequiel Espinosa.

Todas las miradas puestas en Petrone

La definición en Miami del juicio por el “caso de la valija” podría reactivar la causa que se tramita en la justicia penal económica por supuesto lavado de dinero. Desde hace meses, la Cámara de Apelaciones tiene pendiente definir tanto el cambio de carátula que dejó afuera la figura de contrabando como la falta de mérito que benefició al ex funcionario Claudio Uberti y que fue apelada por la fiscalía.

Desde que llegó a su cargo en abril pasado, el juez en lo Penal Económico Daniel Petrone tiene en su despacho el expediente que investiga en Argentina quiénes son los responsables de intentar ingresar la valija con 800 mil dólares la noche del 4 de agosto de 2007. La Justicia argentina solicitó dos veces la extradición de Guido Antonini Wilson y envió dos exhortos más pidiendo al Departamento de Justicia norteamericano que envíe todo el material de prueba del juicio de Miami. La respuesta fue una sola: ninguna de las dos peticiones podía ser cumplida porque había un proceso en curso. La fiscalía espera ahora que EE.UU. cumpla la promesa.

Carrió: “Es la matriz del saqueo”

“El delito de Hugo Chávez y del matrimonio Kirchner quedó comprobado. Al menos en otros países, la justicia empieza a llegar”, consideró ayer la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, tras la noticia de la sentencia en Miami. La chaqueña dijo que los gobiernos de Venezuela y de la Argentina “no sólo delinquieron sino que además trataron de encubrir el delito a la Justicia de sus propios países” y agregó: “Ésta es la prueba del absoluto desprecio institucional y de la matriz de saqueo y soborno entre ambos gobiernos”.

OPINIÓN

Es momento para que la Justicia argentina actúe

Ricardo Monner Sans (Abogado)

Veintisiete renglones y medio. Acta de ingreso de Antonini Wilson. Pudo salir del aeropuerto al bajar del avión pagado por Enarsa porque ningún funcionario del Poder Ejecutivo consultó a nadie del Poder Judicial. Era el 4 de agosto de 2007. Dos días después, el sujeto va a una reunión político-social en la Casa Rosada. El 10 de agosto Enarsa me niega información sobre vuelos, precios y otros porqués. Digo en TV que Antonini ha estado allí. Alberto Fernández –jefe de Gabinete– me desmiente. La muy independiente fiscal argentina –porque algunos hay– invalida al Gobierno. Bereziuk ha declarado en el expediente lo que habíamos dicho sin conocer yo ese antecedente. Pocas horas después de aquel lunes 6, le dicen “mejor andate”. Montevideo y al final Miami. El Ministerio de Justicia estadounidense pone en alta voz lo que el FBI señala haber descubierto. Gritería antiimperialista de funcionarios del oficialismo, recién llegados a un sentimiento que algunos –pero de veras– profesamos desde hace mucho y por el cual hemos tenido más de, digamos, una incomodidad. Califican de prófugo al que dejan entrar y dejan salir. El reino del disparate. Las normas de EE.UU. permiten autoculparse. Varios de ellos así lo hacen para lograr menor sanción. Franklin Durán contrata a uno de los abogados de más prestigio de por allí, Ed Sohat, porque se declara inocente. ¿El delito para EE.UU.? Haber sido agentes de país extranjero sin registrarse. Distinto a lo que a mi juicio es contrabando en grado de tentativa para la ley argentina. ¿Tema en común? Para quién era la valija. El jurado encuentra culpable a Durán por haber presionado a Antonini Wilson para que se hiciera cargo de que la valija con los u$s 800.000 eran de él. ¿Por qué la presión? ¿En favor de quién se necesitaba hacer presión?

Para el Tribunal de Miami no ha habido dudas: el dinero venía para la campaña presidencial del matrimonio. Desde el 15 de septiembre de 2008 vengo bregando para investigar todas las rutas del dinero que confluyeron en la campaña. Vamos por la quinta presentación. ¿Servini de Cubría y el fiscal Di Lello me harán caso? ¿Tiene Durán chance de ir a un tribunal superior? En cualquier caso, ¿EE.UU. permitirá la extradición de un condenado –porque Antonini se ha declarado culpable y entonces hay que imponerle sanción–? ¿No es el momento en que Penal Económico y Justicia Electoral vayan, vean, traduzcan y tomen el tema como indicio para la ley argentina o hay que quedarse de brazos cruzados? No basta evocar el retorno democrático. Es el tiempo de centrar una lucha efectiva contra la creciente corrupción. ¿O soy un ingenuo?

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