Una valija con doble fondo

Por: Ricardo Roa

Con la condena en Miami al venezolano Franklin Durán, bajó el telón para la versión norteamericana del caso de la valija. El escándalo estalló en Aeroparque hace 19 meses. Allá hay cuatro condenados. Y no son cinco porque uno está prófugo y ascendido en los servicios de informaciones de Venezuela. Acá, ni noticias

En realidad hay una: Exequiel Espinoza, el presidente de Enarsa, la empresa estatal que fletó el avión de los 800 mil dólares, finalmente va a declarar. Claro, lo hará como testigo. Y recién el 22 de abril. Es todo lo que hay. Si algo confirma esta investigación es que la Justicia argentina es efectivamente lenta, como critica la Presidenta. Sólo que esta vez es lenta para beneficio del propio Gobierno.

Antonini entró con la plata en un vuelo oficial, fue descubierto y liberado: lo acusaron sólo de una infracción aduanera. Y al día siguiente invitado a un acto en la casa Rosada. Cuando se destapó el affaire ya estaba fuera del país.

Uberti, el funcionario argentino que lo había subido al avión, fue declarado libre de culpa y cargo. Antes, la causa pasó por tres jueces. Y una cámara se enfrascó en la discusión sobre si era contrabando o lavado de dinero. ¿Engorro inocente o deliberado? Interpretación libre.

La versión argentina no tiene ni un solo acusado. Pero ruido le sobra: aquí nadie declara pero se piden extradiciones, la funcionaria que alertó sobre Antonini pasó de policía a modelo, el juez que no avanza acá pidió permiso para investigar en los Estados Unidos y el kirchnerismo ve en todo una conspiración del FBI para enemistarnos con Chávez. Con estos antecedentes, lo que no se puede esperar es algo distinto antes del 28 de junio.

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