Vagones del Subte: Un nuevo escándalo para Jaime

Se trata del anuncio de una compra de 850 millones de dólares en vagones del subte a la empresa china CITIC. La operación se hizo por contratación directa y la decidió la Casa Rosada sin el acuerdo del jefe de Gobierno, Mauricio Macri. Los vagones costarían al menos el triple de su valor de mercado. El rol de Franco Macri y la francesa Alstom.

La noticia surgió en los diarios de manera confusa y acaso contradictoria. La Presidenta anunciaba lo que se suponía una muy buena noticia para la Ciudad, la adquisición de 279 vagones para el subte, pero el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, esquivó la foto.

¿Por qué Macri no quiso compartir una buena noticia cuando la Casa Rosada lo invitó especialmente? Y aún más intrigante. ¿Por qué eludió la invitación cuando sí la aceptó su propio padre, Fran Macri, socio del complejo chino CITIC al que se le comprarán los vagones por 850 millones de dólares?

Las explicaciones de uno y otro lado fueron banales. La Política Online tiene información que explica la extraña actitud del jefe de Gobierno. Detrás de la compra de estos vagones se escondería un nuevo negociado del kirchnerismo, de proporciones memorables. Las cuentas son simples.

Por qué no hubo licitación

Originalmente el gobierno nacional pensó cumplir con la ley y convocar a una licitación, obligatoria cuando se trata de un contrato de semejante cifra. Las competidoras obvias eran dos viejos amigos del secretario de Transporte, Ricardo Jaime. La china CITIC y la francesa Alstom, la firma del tren bala, que en este caso participaba con su filial brasileña.

Pero el diablo metió la cola. En la Casa Rosada ya tenían un antecedente. Durante la gestión de Aníbal Ibarra en el período 2004-2005, el entonces ministro porteño Roberto Felleti licitó la compra de vagones para el subte. Se presentaron CITIC y Alstom, y todo terminó en escándalo.

Es que en la gestión ibarrista daban por hecho el negocio con la filial brasileña de Alstom, cuando se enteraron que la oferta de CITIC apenas superaba el millón de dólares por vagón, frente a los casi tres de su competidora.

¿Qué hicieron? Lejos de otorgarla a quien menos ofrecía y permitir que la Ciudad se ahorrara unos buenos pesos, decidieron descalificar a CITIC en el sobre –que fija las condiciones técnicas- antes de pasar al sobre dos, que contiene la oferta económica. La licitación se cayó y el tiempo pasó, sin que trascendieran mayores novedades. ¿Porqué debería molestar al gobierno pagar menos por los vagones? O dicho al revés: ¿Qué interés puede tener un funcionario en pagar por un bien más de su valor de mercado?

Pero tal vez, el dato más inquietante para el actual anuncio de la Presidenta es el precio que apenas tres años atrás pasó CITIC por los mismos vagones que hoy cotiza en 3 millones. El valor de entonces apenas superaba el millón, según trascendió en los medios de entonces. Todo indica que finalmente entendieron que para hacer negocios con el Estado en Argentina no hay que cobrar menos, sino más. Y después, repartir.

Los números y las empresas

El consorcio chino CITIC es un gigante financiero que contiene distintas áreas de negocios, acostumbrado a obtener contratos en países de frágil contorno legal y alta corrupción, como Venezuela, Irán, y Argentina, por poner un caso.

En lo que hace a la construcción de vagones se trata de una compañía que ofrece buenos precios y calidad regular, o sea bienes de “bajo costo”, si se compara con los productos de su competidora, la francesa Alstom. Hasta aquí nada para objetar. La Argentina es un país complicado y no tiene dinero, es lógico que contrate con CITIC.

Pero las cosas empiezan a complicarse cuando se observa lo que pagará la Argentina por los coches. Una cuenta simple indica que 850 millones de dólares dividido por 279 vagones, arroja que cada uno costará poco más de 3 millones de dólares.

El informado sitio Enelsubte.com, recuerda que este mismo gobierno pagó a Alstom Brasil, 1,5 millones de dólares por cada coche de la serie Metrópolis de los 96 que se compraron en su momento para la línea D.

Claro, la excusa ya está elaborada. El mayor costo incluye la financiación. Cualquier coincidencia con el negociado del tren bala –también ejecutado por Ricardo jaime y empujado por Néstor Kirchner-, es pura casualidad.

Como sea, los vagones, de peor calidad que los de Alstom, costarán un el doble que los de Alstom, y hasta tres veces más si se tiene en cuenta el valor de los propios coches de CITIC en otras operaciones, por ejemplo las que hicieron con Irán.

Excusas legales

Pero la operación también ofrece un tremendo flanco legal. Es inaudito en cualquier nación republicana que el Estado concrete una operación por más de 800 millones de dólares de manera directa. Un ejemplo perfecto de la discrecionalidad con que los Kirchner utilizan el dinero de los contribuyentes.

El argumento del Secretario de Transporte cargó con el cinismo habitual de este funcionario: "La operación se enmarca en el convenio firmado por el ex presidente Kirchner y que la oferta de la empresa está muy por debajo del precio de mercado", afirmó sin ponerse colorado.

Y lo más gracioso, es que la entrega de los trenes comenzará –dicen- con una primera partida de 85 coches en el año 2010, y demandará tres años más en completarse. O sea, como en el caso del tren bala, será el próximo gobierno quien deberá lidiar con la pesada deuda que dejarán estos mega negociados, mientras los actuales funcionarios reciben los “favores” habituales a quienes los concretan.

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