Se vacunó personas en tránsito y quedó afuera la población real

El secretario de Promoción y Programas Sanitarios de la Nación, Juan Carlos Nadalich, llegó en representación de la ministra Ocaña. Dijo que hay que aumentar la persuasión
POSADAS. Según el secretario de Promoción y Programas Sanitarios de la Nación, Juan Carlos Nadalich, en Misiones hay entre un 30 y 50 % de la población sin vacunar, aunque -especificó- en la provincia ya se aplicaron más de 1 millón 500 mil dosis, pero que esta casi duplicación, en comparación con la cantidad de habitantes, tiene que ver con que se ha inmunizado a mucha gente que estuvo y está en tránsito. La afirmación la hizo ayer a la mañana en el marco del Taller de Fortalecimiento de las Acciones de Control de la Fiebre Amarilla, que se desarrolló en el Centro de Convenciones de Posadas.

Con respecto a este alto porcentaje, sobre todo de la población posadeña -donde murieron dos personas por haber contraído el virus, con el consiguiente riesgo de urbanización, que está presente siempre, el funcionario nacional manifestó que: “El esfuerzo está puesto en que el proceso de urbanización de la enfermedad no se concrete” y consideró que “el porcentual de gente vacunada es un mecanismo de trabajo, una herramienta y no un fin en sí mismo. Cuando se vacuna no se está pidiendo si la gente reside o no reside en el lugar, o si ya está vacunada, Misiones ya vacunó una vez y media la cantidad de población que tiene”.

El funcionario nacional describió que las áreas de controles tienen mucha diferencia cuando se hace un estudio territorial y los resultados muchas veces son paradojales. “Muchas veces uno piensa que tiene poca vacunación y le aparece mucha gente inmunizada, es porque esa gente estuvo en tránsito y se vacunó en otros lugares, y viceversa. La población sin vacunar oscila entre un 30 y un 50%, pero se aplicaron 1 millón 500 mil dosis en todo el periodo, esto implica que es un alto grado de vacunación. Pero esto no le sirve al individuo que no está vacunado, tenemos que hacer posible que ese ser se vacune”.

Curioso ejemplo

Nadalich llegó en lugar de la ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña, aquejada por un cuadro febril, y vino junto al represente en Argentina de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, Antonio Pages y al director de Epidemiología de la Nación, Juan Carlos Bossio. También estuvo presente el ministro de Salud de Corrientes, Adolfo Schneider.

Cuando se lo consultó sobre los habitantes que se oponen a vacunarse -el epidemiólogo Bossio dio cuenta de un 3 % de la población como máximo- Nadalich expresó que es factible que se estimule a que la gente se vacune y dio un ejemplo entre curioso y tragicómico. “Un comerciante podría decir voy a hacer un descuento a la gente que presente un carné de vacunación, como un elemento de aporte y estímulo, porque le interesa que la gente esté vacunada”.

Es perjudicial revacunarse

Especificó que tampoco hay que exagerar, “para adquirir una real dimensión, no puedo vivir vacunándome como en algún caso se dijo, porque me enteré que hay una noticia nueva y me vacuno de nuevo. Esto no, porque es malo, los elementos técnicos de trabajo en el área de salud tienen un límite y un accionar. Entonces hay que buscar la forma de convencer al vecino, de explicarle que si él se enferma, aparte de correr riesgo su vida, viene un mosquito lo pica y pone en riesgo la vida de otros”.

Yéndose al aeropuerto para retornar a Buenos Aires agregó que “con la descacharrización ocurre lo mismo, si yo estoy dejando un objeto en mi patio que acumule agua y críe al mosquito, también estoy poniendo en peligro al vecindario”.

Responsabilidad y solidaridad

“En el tema de la patología que tenemos, la fiebre amarilla, hay que ver que uno tiene la libertad de acción, pero también tiene que pensar en el otro, porque con mi actitud personal pongo en riesgo al otro. La solidaridad es un aspecto importante y estas enfermedades nos demuestran que no podemos poner ni límites fronterizos entre provincias ni con los otros países, la naturaleza va marcando estas circunstancias, entonces entre lo que uno puede saber y lo que hace cotidianamente, el argentino tiene que aprender a traducirlo en obras. Los argentinos siempre estamos diciendo: a nosotros no nos va a tocar, como en los accidentes de tránsito, o en el VIH, o tuberculosis. El mensaje es que entre todos tenemos que ayudarnos”.

Con respecto a la situación en Corrientes, dijo que el alerta es fuerte, hay mortandad de monos a lo largo de la frontera con Misiones y “ellos están con todos los equipos de salud con un alto trabajo en vacunación, vigilando otras localidades en las que se puede llegar a haber un brote”.

Con Paraguay, Nadalich expresó que la ministra Ocaña se comunica permanentemente con su par paraguayo y con la OPS, que está triangulando esfuerzos, entre la Argentina, el Brasil y el Paraguay. “No hay que abandonar el esfuerzo de que la gente se vacune, pero no se puede exigir certificados de vacunación para no impedir la transitabilidad de la persona. De todos modos no hay que abandonar los mecanismos de persuasión para que la gente se vacune”.

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