La vaca atada

El líder de la nueva agresión de las cámaras patronales agropecuarias, Hugo Biolcati, es uno de los grandes beneficiarios del régimen de compensaciones establecido en 2007. Desde entonces, el poderoso tambero ha percibido 750 mil pesos. Las transferencias no se interrumpieron ni siquiera cuando fue a cacerolear a la quinta de Olivos. Se entiende mejor por qué se ofusca cuando le preguntan por los números de su actividad.Por Horacio Verbitsky

El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, es uno de los principales perceptores de subsidios estatales, dentro del régimen de compensaciones a los productores agropecuarios. Biolcati es propietario de grandes tambos, junto con sus hermanos y sus hijos. Sus tambos El Broquel y Estancias La Dorita han recibido 750 mil pesos de compensaciones desde que se puso en práctica este sistema en 2007. Esos tambos están entre los principales proveedores de la transnacional suiza Nestlé en todo el mundo. Así se comprende mejor la hostilidad de uno de los promotores de la politización de un reclamo sectorial cuando se le pregunta por los números de su explotación.

Biolcati sucedió en la Rural a Luciano Miguens, de quien había sido vicepresidente durante tres períodos de dos años. Ese lapso coincidió con los seis años de mayor rentabilidad del sector agropecuario. Antes, Biolcati había dirigido las entidades representativas de los tamberos. Fue uno de los impulsores de las medidas de fuerza reiniciadas el viernes por las cuatro cámaras patronales agropecuarias. Es uno de los dirigentes más inclinados a relegar las demandas sectoriales por ataques personales contra los funcionarios del Poder Ejecutivo, desde la presidente CFK hasta el responsable de la oficina de control del comercio agropecuario, Ricardo Echegaray. Tiene una notable sintonía personal con el reelecto jefe de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, de quien valora el ardor con el que defiende los intereses de los grandes productores. Esta semana Buzzi recibió un diploma de honor de la Fundación Konex en su concurso para elegir al mejor dirigente empresario.

A pesar de la cacerola

El tambo El Broquel recibió 178 mil pesos en 2007 y 124 mil en lo que va de 2008, con un total de 302 mil. Los pagos a Estancias La Dorita fueron de 278 mil pesos en 2007 y de 167 mil este año, con un total de 445 mil pesos. Una comprobación llamativa es que en pleno conflicto por las retenciones móviles, entre marzo y julio de este año, el Estado nacional no interrumpió el otorgamiento de compensaciones a los tambos de Biolcati. En marzo, cuando comenzaron los cortes de rutas y el desabastecimiento de productos alimenticios a las grandes ciudades, se le otorgaron compensaciones por 56.000 pesos. En junio, Biolcati fue parte de una manifestación que golpeó cacerolas a las puertas de la residencia presidencial de Olivos. En un comentario posterior al episodio, Biolcati contó que la presidente le dijo “en un tono muy amable” que lo recibiría cuando él quisiera y le indicó que tocara el timbre por la entrada de la calle Villate, “pero venga sin cacerola”. Dijo que le pareció gracioso y lo tomó a bien. No es para menos: ese mes la Oncca asignó a sus establecimientos compensaciones por 91 mil pesos. En julio, cuando Biolcati participó en un acto de la Mesa de Enlace en Palermo junto con la senadora Hilda González de Duhalde, la ex ministra de trabajo Patricia Bullrich y el ex gobernador de Córdoba José De la Sota, y festejó como si fuera un campeonato de fútbol la votación del Senado en contra del proyecto oficial de retenciones móviles, el actual presidente de la Rural recibió 38.000 pesos en compensaciones del aborrecido Estado.

Las transferencias a Biolcati están entre las mayores que se han pagado hasta ahora. En lo que va de este año las compensaciones a los 9600 productores tamberos registrados ascendieron a 203 millones de pesos, con un promedio por cada operador individual de 21 mil pesos. En cambio Biolcati recibió 124 mil pesos por El Broquel y 167 mil por La Dorita, es decir seis y ocho veces más que el promedio. Operadores habituales son aquellos que permanecen en el régimen de compensaciones desde que ingresaron. Otros fueron excluidos por presentar declaraciones juradas inexactas o no cumplir con sus obligaciones tributarias. Pese a su desahogada situación, Biolcati es uno de los dirigentes que han descollado en los vaticinios apocalípticos respecto del futuro de la producción alimentaria en el país y la liquidación de tambos y de vientres. El proyecto de retenciones móviles frustrado por la anterior movilización agromediática procuraba frenar ese proceso, mejorando la rentabilidad relativa de esas actividades respecto de la producción de soja.

El cuadro general

Las transferencias a los tambos de Biolcati forman parte de una política general que se aplica desde marzo de 2007. En el año y medio transcurrido desde entonces, el Estado pagó compensaciones por casi 3500 millones de pesos. Entre enero y setiembre de 2008 se pagaron 2329 millones y el presupuesto enviado al Congreso contempla una partida de 3900 millones en 2009. Para aspirar a las compensaciones es necesario inscribirse en la Oncca. Los requisitos son simples para quienes trabajen dentro de la ley, con declaraciones juradas exactas y pago oportuno de las obligaciones fiscales. Quienes ya han realizado ese trámite son dieciséis mil productores. Los tamberos son los más numerosos: 9600. También hay inscriptos 5500 productores de trigo, 520 empresarios que engordan ganado en corrales llamados feedlots, 400 productores, engordadores o invernadores de porcinos, 96 molinos de trigo, 55 faenadores de aves, 17 establecimientos de la gran industria láctea y cinco de la pequeña y mediana, doce fabricantes y fraccionadores de aceite comestible y seis molinos de harina de maíz. El cuadro 2 contiene el detalle de los operadores y los pagos que reciben.

Tal como ocurrió a partir de marzo, los grandes diarios asociados a la agresión la califican como “paro” o “protesta” y son asombrosamente genéricos a la hora de explicitar sus causas. Clarín y La Nación son socios en Expoagro, la mayor feria agropecuaria del país. Este año se realizaron negocios por no menos de 350 millones de dólares. Según los organizadores hubo ventas por 170 millones de dólares, el Banco de la provincia de Santa Fe otorgó créditos prendarios por 100 millones de dólares y el Galicia por otros 30, el fabricante de tractores John Deere cerró ventas por 35 millones dólares, la empresa alemana Class vendió cosechadoras por 5,6 millones de dólares y Nissan colocó 40 camionetas 4x4, por unos dos millones. El viernes, al anunciar la nueva etapa confrontativa, en que la Sociedad Rural hará flamear las banderas rojas de sus aliados maoístas y trotskistas, La Nación sostuvo en su portada que “el campo comienza un paro de seis días” para “reclamarle al gobierno que ponga fin a la intervención en los mercados de hacienda, granos y lácteos”. En la crónica dice que “las entidades exigen al gobierno liberar el comercio de productos” y suma a ese planteo la “preocupación por la sequía y el desplome de los commodities”. Clarín sostiene que “se reclama al Poder Ejecutivo que modifique su política de ‘pisar’ los precios al productor de la leche, la carne y el trigo, a partir de los controles que llevan a cabo la Oncca y la Secretaría de Comercio Interior”. Pocas veces una medida tan virulenta se adoptó con fundamentos tan imprecisos. En realidad, las cámaras patronales pretenden que el Estado garantice la rentabilidad del productor primario, aunque los precios aumenten y se afecte la seguridad alimentaria. El portazo que dieron al diálogo es llamativo, en un momento de grave crisis internacional que exige a todos una especial prudencia. Respecto de la sequía, es parte del riesgo empresario contra el que en otros lugares del mundo en vez de reclamar al gobierno se contratan seguros. Aun así, el gobierno dispuso la reasignación de una partida de 70 millones de pesos para asistir a los productores más castigados y cuando se declaró el lockout el Banco Nación estaba por anunciar una línea de crédito específica a tasa diferencial. En sus investigaciones históricas, Josep Fontana se refirió a los armadores españoles que en vez de contratar seguros ordenaban rezar misas antes de que sus barcos zarparan de Cádiz.

Cortar sin decirlo

Las entidades impulsan los cortes de rutas pero no lo declaran para evitar causas penales, como las que ya pesan sobre Biolcati y los demás miembros de la Mesa de Enlace en San Nicolás. Ambos diarios incluyen recordatorios sobre el desarrollo de la confrontación a partir de marzo. Ninguno menciona el debate sostenido en los últimos meses dentro de las organizaciones patronales acerca del salto a la política electoral y en qué términos: o la creación de un partido agropecuario o la presentación de candidatos del sector en distintas listas partidarias, para reagruparse una vez electos como bloque transversal. El impulsor de esta última opción es el entrerriano Alfredo De Angeli, quien además plantea realizar una movilización a la sede de la Oncca, pararrayos de todas las abominaciones. Se comprende: su segundo en la Federación Agraria provincial, Juan Echeverría es un evasor fiscal dos veces condenado: por vender cueros a una empresa que no figuraban en su declaración jurada del IVA y por depositar en una cámara frigorífica 114 medias reses sin documentación que acreditara de dónde provenían y quién era su propietario. Cuando lo condenaron, en mayo, adeudaba dos millones y medio de pesos.

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