Usaron irregularmente casi un tercio del fideicomiso energético

El Gobierno dio "anticipos" a la empresa de los fondos de la deuda estatal. Ese dinero tenía como fin exclusivo la realización de obras.
El Gobierno autorizó a la empresa EDECAT a usar casi un tercio del fideicomiso energético constituido con el dinero que le reconoció en concepto de deuda pública, para que pague facturas atrasadas a Cammesa, la administradora del mercado mayorista eléctrico. La medida fue decidida por las autoridades provinciales a pesar de que el dinero debía ser destinado exclusivamente al financiamiento de obras para mejorar la precaria y obsoleta red de distribución.

En dos oportunidades, a mediados de 2007 y en noviembre del año pasado, la Provincia otorgó "anticipos", para que la operadora afronte parte de la deuda que mantiene con la proveedora nacional a la que compra energía.

La primera de esas disposiciones fue tomada apenas se conformó el fondo fiduciario, hace dos años, con los 32,5 millones de pesos que la Provincia abonaría a EDECAT por prestaciones a organismos públicos y municipios. En aquel momento, la empresa recibió como adelanto cinco millones, que fueron para Cammesa.

Posteriormente, ya en 2008 y en el marco de la intervención estatal a la firma, los nuevos directores estatales de EDECAT recibieron otros cinco millones de pesos para evitar que la mayorista, que depende del Ministerio de Planificación Federal, restringiera la luz y provocara un escenario de crisis con los servicios en pleno verano.

El subsecretario de Servicios Públicos, Rafael Assante, reconoció ambos "préstamos", aunque mencionó que la firma debía restituirlos con la certificación de las obras.

Sin embargo, fue poca la infraestructura que se concretó.

El funcionario dijo por Radio Ancasti que del total de dinero disponible en el fondo, se certificaron 9 millones de pesos en infraestructura eléctrica. Esto implica que se usó más plata para pagar facturas atrasadas que en obras.

En un contexto de profunda crisis financiera, no se sabe cómo hará la empresa, actualmente manejada por el Estado provincial, para sostener el cronograma de inversión previsto y cubrir los diez millones que recibió.

Los préstamos no lograron equilibrar las cuentas de la firma, que está ahora al tope de morosos.

El dinero usado para pagar la deuda por consumo es superior al que se destinó a obras.

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