En Uruguay ya se tejen alianzas para una posible segunda vuelta

Como este domingo no habría un ganador con más del 50%, los partidos buscan aliados.
Son pocas las chances de que el próximo presidente de Uruguay surja en la primera vuelta de las elecciones nacionales de este domingo y, en consecuencia, habrá un balotaje el 29 de noviembre. Ese es el pronóstico de las más respetadas encuestadoras del país, que coinciden sin embargo en vaticinar que el candidato por el oficialista Frente Amplio (FA), el centroizquierdista y ex guerrillero José Mujica, será el ganador en ese primer turno.

Los sondeos, efectuados por las empresas Cifra, Factum, Equipos y Radar, fueron difundidos a pocas horas del inicio de la veda electoral, en las primeras horas del viernes, mientras las principales agrupaciones ya comienzan a discutir un tejido posible de alianzas en vista del escenario que se viene.

Esas últimas encuestas indican que el senador Mujica, de 74 años, tiene un techo de intención de voto cercano al 49% y un piso de 46%. Su más cercano competidor, el ex presidente centroderechista Luis Lacalle, del Partido Nacional, tenía un máximo de 39% en su mejor encuesta y un mínimo de 32%. Sin embargo, la empresa Marketing Político Comercial (MPC) es la única que lo da como ganador en una segunda vuelta. El hecho de que, según los sondeos, ningún postulante obtendría la mitad más uno de los votos hace que deba realizarse un balotaje a fines del mes próximo.

"Hay algunas posibilidades de que Mujica sea electo presidente este domingo, pero no es lo más probable. De todas formas, si Mujica es elegido en este primer turno, entonces eso querrá decir que el Frente Amplio también tendrá mayoría en el Parlamento", comentó a Clarín Oscar Botinelli, director de Factum. Este escenario reeditará lo sucedido en la última elección nacional de 2004, cuando en primera vuelta el oficialismo ganó la presidencia y también el Poder Legislativo. Ahora bien, si el Frente no supera el 50% de los votos este fin de semana, surgirían entonces tres escenarios distintos para noviembre, alguno de los cuales -según los expertos- podría introducir algún grado de volatilidad en la hasta ahora previsible política uruguaya.

Esquemáticamente, las posibilidades son 1) que gane Mujica el balotaje y retenga la mayoría parlamentaria; 2) que triunfe Mujica pero deba gobernar sin mayoría o con una mayoría relativa; 3) o que la victoria sea de Lacalle y deba manejarse con un Parlamento no favorable. En este último caso, el futuro presidente dependería de un sistema de alianzas con otras agrupaciones como el Partido Colorado, cuyo candidato, Pedro Bordaberry, obtendría un 13% de votos, de acuerdo con los últimos sondeos.

De modo que, según los expertos, esta posición favorable del Frente en tres de cuatro posibilidades se derivaría de un puñado de causas. "En general, pese a que el ejercicio del poder desgasta, favorecen al oficialismo la buena marcha de la economía, la circunstancia de que los tres dirigentes uruguayos con mejor imagen son del Frente (el presidente saliente, Tabaré Vázquez; José "Pepe" Mujica y su compañero de fórmula, Danilo Astori); y el que el gobierno concluya su gestión con un 60% de aceptación popular", comentó ante una pregunta Ignacio Zuasnábar, de la consultora Equipos.

El hecho de que la situación no quede definida el próximo domingo ha empujado a los estrategas de los principales partidos del país a desplegar contactos para una red de alianzas posibles.

Lacalle espera contar con el apoyo de los colorados, que fueron respaldados por el Partido Nacional en 1999 cuando unieron fuerzas y derrotaron al Frente Amplio. La prensa local ha publicado al respecto fragmentos de un presunto "manual del dirigente blanco" en el que se recomienda no atacar ni agredir a los colorados ante la previsión de que se deba apelar a ellos en una eventual sociedad política.

Los especialistas estiman, con todo, que el dato más relevante para el próximo gobierno es si dispondrá de mayoría parlamentaria, teniendo en cuenta el funcionamiento del sistema uruguayo y su gobernabilidad futura.

En ese sentido, Botinelli fue muy claro al precisar el cuadro que avizora: "Si hay mayoría parlamentaria este domingo, entonces el balotaje es más técnico. Pero si no hay mayoría legislativa, entonces el segundo turno es mucho más abierto y, además, crea un escenario diferente sobre la gobernabilidad uruguaya del próximo lustro".

Consultado por Clarín, el ex presidente Lacalle lo graficó de este modo: "Si soy gobierno y no tengo mayoría, se creará una parálisis legislativa, por lo que deberé recurrir a gobernar por decretos, que es un instrumento legal. También iré a la televisión y le diré a la gente que el Parlamento no me aprobó una ley que el pueblo quiere porque la oposición se aprovecha de que no tengo la mayoría en las cámaras parlamentarias. Por lo tanto, en este caso es mejor que el presidente no tenga las manos atadas".

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