Uruguay: piden la reelección del presidente y la anulación del balotaje

Lo propuso el vice Nin Novoa. Dijo que el sistema actual "pone en riesgo al país".
El vicepresidente en ejercicio, Rodolfo Nin Novoa, volvió a instalar en el debate político uruguayo el tema de la reelección presidencial, algo que la constitución uruguaya no contempla, al tiempo que se manifestó en favor de eliminar el balotaje.

En declaraciones al diario La República, el dirigente frentista -que en la próxima legislatura oficiará como senador- señaló que promoverá una reforma constitucional que contemple esa posibilidad, aunque no dejó de poner énfasis que, si se concreta, tendría que ser despersonalizando la figura del presidente. "Debería regir no para las próximas elecciones sino para la siguiente: es decir, para los comicios nacionales de 2019", afirmó. "De esta manera nadie podrá sospechar que se propicia para perpetuar en el poder a alguien con nombre y apellido o a determinado partido político", agregó.

Nin Novoa, quien no obvió aclarar que la limitaría a un solo período como ocurre en Argentina y Brasil (donde los mandatos presidenciales son de cuatros años, uno menos que en Uruguay), buscó desmarcarse de las acciones que hace dos años comenzaron a emprender políticos del Frente Amplio y figuras independientes que pusieron la mira en Tabaré Vázquez para convencerlo a que aceptara permanecer un período más en el gobierno.

Si bien en todo el 2008 Tabaré se mantuvo firme en cuanto al hecho de que al finalizar su mandato se retiraría, al menos por unos años, de la vida política activa, la persistencia de quienes propiciaban su reelección, puso en algún momento un manto de duda en la opinión pública. Pero los esfuerzos de los grupos reeleccionistas terminaron de desvanecerse cuando, en noviembre de 2008, Tabaré vetó la ley despenalización del aborto que había sido aprobada por ambas cámaras legislativas, generando un verdadero shock en la izquierda uruguaya.

Ante el clima de "enfrentamiento" del mandatario con los parlamentarios de su fuerza, que en su mayoría se habían pronunciado a favor de la ley, el impulso a un plebiscito constitucional para habilitar la reelección de Tabaré quedó definitivamente en el olvido.

Según consignó el matutino, para enmendar la Constitución y facultar así la reelección existen, por lo menos, cinco caminos constitucionales. Para Nin Novoa "la vía más expedita sería con el pronunciamiento de los dos tercios de la Asamblea General Legislativa".

Nin Novoa también se mostró contrario a la segunda vuelta electoral, aprobada en 1996 y que tuvo su "bautismo de fuego" en las elecciones de 1999, en las que el colorado Jorge Batlle se impuso a Tabaré. "Tenemos que ahorrarnos el balotaje por la sencilla razón de que quien no obtenga la mayoría parlamentaria y eventualmente gane en la segunda vuelta es imposible que pueda gobernar. No podría, o se volvería muy traumático, que un presidente sin mayorías legislativas designe a directores de entes autónomos", destacó.

El actual sistema electoral uruguayo prevé una segunda vuelta de los comicios presidenciales cuando ninguno de los candidatos supera el 50% de los sufragios emitidos en primera vuelta.

En las últimas elecciones fue necesario recurrir a una segunda instancia electoral para elegir al sucesor de Tabaré. Allí José Mujica, del oficialista Frente Amplio, que había obtenido mayorías parlamentarias en la primera vuelta, superó con 52,59% de los votos al ex presidente Luis Lacalle, quien sumó 43,32% de las adhesiones.

El vicepresidente Nin Novoa destacó que mantener el actual sistema comicial "pone en riesgo al país" y que "no es bueno para la gobernabilidad" que exista una mayoría de un partido político en el Parlamento y otro partido encabece ­hipotéticamente­ el Poder Ejecutivo.

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