Uruguay y Paraguay se suman a los reclamos por las trabas para importar

Uruguay y Paraguay se suman a los reclamos por las trabas para importar
El gobierno de Cristina Kirchner fue blanco de las quejas de los demás miembros del bloque por el mayor proteccionismo. Chiaradía defendió la aplicación de licencias
Las barreras comerciales aplicadas por la Argentina para proteger el mercado interno, y profundizadas a partir de la crisis internacional, volvieron a ser blanco de duras críticas por parte de sus socios del Mercosur. Aunque Brasil fue uno de los países que más cuestionó a la administración de Cristina Fernández en los últimos meses por demorar la aprobación de las licencias no automáticas hasta seis meses o más, en algunos casos, esta vez, fueron Uruguay y Paraguay los que se plantaron públicamente y denunciaron al país. Pero el gobierno argentino no se quedó atrás y le contestó severamente.

Las acusaciones fueron realizadas en la reunión ordinaria del Consejo del Mercado Común (CMC) desarrollada ayer en el marco de la XXXVII Cumbre del Mercosur que se está llevando a cabo en Asunción, en la sede del Centro de Convenciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). El tema será uno de los puntos de la agenda bilateral entre Cristina y su par brasieño.

La guerra verbal fue iniciada por el canciller de Paraguay, Héctor Lacognata, quien abrió el encuentro con un discurso poco alentador para la continuidad del bloque regional. "Hoy el desencanto hacia el Mercosur se ha generalizado. Pareciera que nadie está confortable con el estado actual del proceso", consideró el funcionario, quien agregó que "algo positiva hubiera dejado esta coyuntura de crisis económica mundial si hubiera encontrado al bloque fuerte y cohesionado en políticas macroeconómicas".

Lacognata aseveró que los países respondieron con "medidas proteccionistas unilaterales, sin coordinación alguna y con fuerte carácter restrictivo". "Como resultado, tenemos un aumento del descrédito del Mercosur", sostuvo, y remató: "Es triste que en coincidencia con este encuentro se estén desarrollando en nuestras fronteras aparatosos ejercicios de contención de nuestras mercancías".

El gobierno uruguayo aprovechó la exposición inicial de Paraguay para reforzar la posición crítica respecto de las barreras comerciales que viene manifestando desde las últimas cumbres. Con un tono de extrema dureza, el canciller Gonzalo Fernández manifestó que "existe un descrédito y un desencanto respecto del Mercosur". "El mercado no avanzó en cuestiones claves del proceso de integración y experimentó severas reversiones en el ámbito económico comercial y en el plano institucional, específicamente en lo que respecta a la seguridad jurídica. Hemos fracasado en el intento por eliminar las restricciones no arancelarias en el comercio intramercosur", afirmó González.

Si bien en su exposición pública el ministro no hizo referencia puntualmente a la Argentina, el gobierno de Cristina Fernández se dio por aludida y ello generó la posterior reacción del vicecanciller, Alfredo Chiaradía. De todas maneras, Uruguay estaba haciendo referencia al país, ya que en una charla con periodistas luego del encuentro del CMC, el canciller manifestó claramente: "Las licencias argentinas perjudican más que las brasileñas. Las licencias no automáticas no deberían existir. Uruguay no tiene este tipo de medidas".

La respuesta de Chiaradía fue contundente. El diplomático justificó la aplicación de las licencias en el marco de la crisis y aseguró que fueron estas medidas las que permitieron garantizar la estabilidad económica. "La estabilidad interna de nuestros países es un valor muy importante para preservar el proceso de integración. Las medidas comerciales no son las que generan la crisis, sino al revés. Son impuestas por la crisis", enfatizó Chiaradía.

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