Uruguay: comenzó la votación

Los candidatos con mayores posibilidades son José Mujica, por el gobernante Frente Amplio, y Luis Alberto Lacalle, ex mandatario del Partido Nacional o Blanco. También se postula Juan Manuel Bordaberry, por el Partido Colorado
Los uruguayos irán el domingo a las urnas para elegir presidente entre un ex guerrillero izquierdista y un veterano político conservador, renovar el Parlamento y pronunciarse sobre dos polémicas iniciativas en plebiscitos simultáneos. Pero todas las encuestas señalan que se necesitará una segunda votación entre José Mujica, candidato de la gobernante coalición de izquierdas Frente Amplio, y Luis Alberto Lacalle, ex mandatario del histórico Partido Nacional o Blanco.

Mujica, que busca mantener en el poder a la izquierda, que llegó al poder en el 2005 por primera vez en la historia del país, trató de aventar cualquier duda el sábado sobre la conducción de la actual política económica amigable con los mercados.

"Este es un país pequeño pero serio en el que vale la pena invertir", dijo en conferencia de prensa el candidato, situado más a la izquierda del saliente presidente Tabaré Vázquez, cuya gestión es elogiada dentro y fuera del Uruguay.

Mujica también expresó su apoyo al bloque Mercosur -que Uruguay integra con Argentina, Paraguay y Brasil-, y dijo que pese a sus defectos debe servir como plataforma para asociaciones comerciales con otras partes del mundo, principalmente Europa.

En tanto, Lacalle expresó su confianza en forzar una segunda vuelta el 29 de noviembre y acusó al actual Gobierno del Frente de no aprovechar su mayoría legislativa propia para desarrollar el país y tansformar su sistema productivo.

"Nosotros que siempre hemos sido luchadores en la vida política y personal, simplemente iremos al 29 (de noviembre) con la misma fuerza y el mismo empuje sea cual sea el resultado del día de mañana", afirmó ante la posibilidad de que la izquierda gane el domingo la mayoría parlamentaria.

Lacalle también rechazó en conferencia de prensa intenciones de privatización y dijo que en el programa de su partido "el Estado es un instrumento, no un fin".

Unos 2,56 millones de electores podrán votar y los sondeos dan favoritismo al Frente, una coalicion de comunistas, socialistas, democristianos y hasta ex guerrilleros.

Hasta un 46 % de las preferencias en los sondeos van a Mujica, de 74 años, quien fuera uno de los dirigentes del ex guerrillero Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T), nacido en la década de 1960 y desbaratado en 1972.

Lacalle, de 68 años y que gobernó el país entre 1990 y 1995, recibió hasta un 30 por ciento de las adhesiones en las encuestas y se ubicaría en un segundo lugar. Más lejos, con hasta un 14,3 % se ubica Pedro Bordaberry, del también histórico Partido Colorado e hijo de Juan María Bordaberry, quien en 1973 disolvió el Parlamento y dio paso a un régimen militar que terminó en 1985.

Con un elevado 7 a 9 por ciento de indecisos, Mujica no obtendría la mitad más uno de los sufragios emitidos necesarios para ocupar la presidencia y debería ir a una votación definitiva con el segundo más votado, que sería Lacalle. Sin embargo, el Frente podría retener su mayoría propia en el Parlamento, ya que necesitaría obtener la mayoría absoluta de los votos válidos, o sin tomar en cuenta nulos y en blanco.

Los dos principales candidatos provocan fuerte rechazo, ya que están alejados del centro del espectro político donde se ubica la mayoría de los uruguayos, según sondeos y analistas. Mujica está mucho más a la izquierda que el popular presidente Vázquez, y sorprende por su desaliñada apariencia y de hablar salpicado de palabrotas.

Lacalle, que ha tratado de acercarse a los más humildes, entre quienes es más popular su rival, es visto en el extremo derechista del Partido Blanco y muchos lo tildan de arrogante.

Miles de personas se movilizaban dentro del país en el día previo a la elección para llegar a sus sitios de votación, mientras buena parte de la gran colonia residente en la vecina Argentina copaba los medios de transporte hacia Uruguay. En uno de los polémicos plebiscitos, los uruguayos se pronunciarán sobre una propuesta de otorgar el derecho de voto epistolar a los residentes en el exterior, que suman cientos de miles e incidirían en la política interna del país. Otra iniciativa busca anular una ley que prohíbe juzgar a militares y policías acusados de violar los derechos humanos durante la dictadura, salvo excepciones específicas, que fuera ratificada en un referendo en 1989.

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