Urtubey rescindió el contrato con Aguas de Salta, que pasará a ser estatal.

El gobernador Juan Manuel Urtubey anunció ayer la rescinción del contrato con la empresa Aguas de Salta y la creación de una empresa estatal que se hará cargo del servicio. Según explicó, la cancelación de la relación contractual responde a los incumplimientos del contrato por parte de la concesionaria, y a la falta de acuerdo en las negociaciones para conformar una empresa mixta.
El mandatario salteño anticipó que firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que será sometido a debate por los legisladores. "Están dadas las condiciones de necesidad y están dadas las condiciones de urgencia", argumentó.

Hasta que se constituya la empresa estatal, será la Secretaría de Comercio e Industria provincial la que se encargue de administrar el servicio, según explicó el titular del área, Alfredo De Angelis.

"Si los vecinos no tienen el servicio que tienen que tener y, aparte, el Estado solamente puede sostener a esta empresa sobre la base de seguir con subsidios para la propia operación de la empresa, no tiene ningún sentido" que siga en manos privadas, evaluó Urtubey. El gobernador, recordó que las últimas grandes inversiones en materia de agua y saneamiento habían sido afrontadas por el gobierno provincial.

Trabajadores

Según anticipó Urtubey, el 10% del capital accionario de la sociedad estará en manos de los trabajadores. El gobernador se comprometió a su vez a respetar los puestos laborales existentes: "todos los que son trabajadores de Aguas de Salta van a pasar a ser trabajadores de esta nueva sociedad estatal".

Negociaciones

De Angelis contó que hasta último momento la empresa insistió con sus solicitudes para que la relación contractual continuara. Esto era pedirle al gobierno que les garantizara una cierta rentabilidad, eliminando así el riesgo empresario.

Además, el funcionario mencionó como "insalvable" la oposición de la concesionaria a que el estado capitalizara el 20% de sus acciones y metiera a un representante en el directorio. "Cuando vimos que las negociaciones no avanzaban y que se estaba resintiendo el servicio, vimos que no quedaba otra opción que rescindir el contrato", explicó.

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