Urtubey reconoció que la pobreza en Salta es mayor que la que dice el INDEC

El gobernador Juan Manuel Urtubey reconoció que los índices de pobreza e indigencia en Salta son mayores que los calculados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) en base a una canasta básica que muchas consultoras ponen en duda.
El mandatario salteño señaló que, según cifras elaboradas por la Dirección General de Estadísticas provincial, la pobreza afecta al 33% de los salteños y la indigencia al 10%, frente al 22,7% y el 5,4%, respectivamente, el último dato difundido por el organismo nacional.

Además, reconoció que se trata de "números realmente alarmantes", pero que lo importante no es "la foto", sino que "uno tiene que seguir es evoluciones o involuciones" de esos indicadores.

En este sentido, Urtubey aseguró que "tenemos un proceso de disminución (de la pobreza e indigencia) en los últimos 20 meses, producto de una política de una descentralización enorme de recursos y una fuerte inyección de inversión".

El gobernador entendió que la disminución de la pobreza se logró a pesar de la crisis económica, y que la reducción de esos indicadores será mayor cuando se recupere la actividad.

No obstante, dijo que "me parece una inmoralidad la discusión de si hay una mayor o menor cantidad de pobres" y que sería "una mediocridad inaceptable" quedarse con la sola disminución de la cantidad de hogares cuyos ingresos no alcanzan a la canasta básica.

Más crítico

Esta es la segunda vez que el gobernador cuestiona las cifras del INDEC, que todavía son defendidas por el gobierno nacional.

Ya lo había hecho con la tasa de desocupación.

Sin embargo, no fue la única crítica en contra de las políticas implementadas por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. Además, cuestionó el "tarifazo" del gas y la delegación de facultades al Poder Ejecutivo Nacional (PEN), para la fijación de derechos de exportación e importación.

"Hay alguna cosas que tenemos que arreglar", aseguró Urtubey y mencionó como ejemplo "la forma en que se estableció el tarifazo no aparecía como razonable".

"Me parece importante el sinceramiento de tarifas: si una persona en el Gran Buenos Aires tiene una pileta climatizada y paga en términos relativos menos gas que un vecino de Mosconi que está arriba de los pozos, eso no es razonable. De ahí a que pasemos a que un jubilado se gaste el 80% de sus haberes jubilatorios en su factura de gas, hay una distancia enorme", agregó, y lo atribuyó a "problemas de gestión" del gobierno nacional.

Pero además, consideró que "lo que tenemos que hacer en la Argentina es terminar de una vez por todas con las prórrogas de la vigencia de las facultades delegadas previas a la reforma constitucional, que es el paquete en el que está la cuestión arancelaria", y entendió que "hay que establecer rangos (máximos y mínimos de derechos de exportación e importación) con los que la gente se queda más tranquila".

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