Urruty: " No nos podemos pasar toda la vida cortando rutas"

Asistió a la asamblea de productores agropecuarios que se realizó el miércoles en Azul. Comparte el malestar que siente todo el sector. Pero no avala la decisión de volver a los cortes de rutas.
Norma Urruty, titular de la Sociedad Rural de Olavarría y secretaria de Carbap, descartó ayer que la dirigencia oficial del campo avale el corte total de rutas que un grupo de productores autoconvocados planea concretar el próximo 10 de diciembre, el mismo día que la presidenta Cristina Fernández encabezará el acto por el aniversario de su asunción y en festejo por los 25 años de democracia.

Desde su rol de dirigente, tomó distancia del mandato que surgió de la asamblea realizada el miércoles pasado en Azul.

"No nos podemos pasar toda la vida cortando rutas ", dijo en forma tajante.

Junto al mediático Alfredo De Angeli y a otras autoridades de Carbap, Urruty asistió a la asamblea del miércoles, en el cruce de las rutas 3 y 226.

Allí escuchó a los autoconvocados, presenció la votación de las acciones directas y admitió que comparte el malestar de las bases camperas.

De cara al consejo de Carbap, a realizarse el próximo jueves en Buenos Aires, anticipó que las entidades oficiales sí propiciarían un gran acto para el 10 de diciembre, pero nunca el corte de rutas que promueven los productores más exaltados.

- ¿Carbap podría avalar la medida más fuerte votada por los autoconvocados, como el corte total de rutas para el 10 de diciembre?

- Lo que más asidero va a tener será una gran movilización para el día 10 de diciembre. Una presencia en las rutas para marcar el disconformismo con la gestión del gobierno nacional, porque obviamente no todo ha sido color de rosas este año. Aunque esas medidas se tratarán individualmente en cada región, no se va a promulgar desde Carbap, ni desde las entidades, un corte de rutas. En lugar de corte, tendríamos que pensar en un gran acto con la participación de toda la ciudadanía. Eso sería más conveniente que un corte de rutas, que resultaría una medida muy sectorizada.

- ¿Cómo se planta un dirigente ante los autoconvocados que exigen acciones extremas?

- Bueno, esto se va trabajando, se va hablando... Siempre tenés grupos, pero también es cierto que dentro de esos mismos grupos, hay gente que no comparte la posibilidad de utilizar medidas tan extremas. Los cortes de ruta surgieron espontáneamente, no fueron convocados por nadie. Y, en su momento, tuvieron su efecto, más allá de todos los males que causaron al resto de los sectores. Era la alternativa que se encontró en ese momento, pero tampoco nos podemos pasar toda la vida cortando rutas, o pensar que esa es la única manera de protestar. Es cierto que con eso se llama la atención, pero eso es ganar una batalla. Yo estoy convencida de que la guerra se gana en otro lado.

Las distintas vías

Mientras los autoconvocados quieren cortes de rutas y manifestaciones ruidosas, los dirigentes buscan bajar los decibeles y encarrilar el reclamo por el camino legislativo.

Urruty coincidió con sus pares nacionales en que "en este momento, los únicos ámbitos que nos quedan son el Congreso y la Justicia. Tendría que ser la secretaría de Agricultura, pero sabemos que no tiene ningún poder de decisión. También podrían ser los gobiernos provinciales, pero también sabemos qué respuestas tenemos desde ahí", lamentó.

- En la asamblea de Azul se insistió con la necesidad que los productores se involucren en la política partidaria para las elecciones del próximo año ¿Cómo evalúa esa propuesta?

- Definitivamente, eso es algo muy bueno. Más allá de los que resuelvan involucrarse en partidos políticos, todos nos hemos dado cuenta de que debemos comprometernos más con las cuestiones políticas, aunque no sea desde un cargo. Hablo de presionar y utilizar las estructuras políticas, cosa que no habíamos hecho antes. Como tampoco nos interiorizábamos de los proyectos que se trataban en el Congreso. Estoy totalmente convencida de que eso cambió. Todo el mundo tiene que comprometerse a través de algo, desde un Concejo Deliberante, una institución, una sociedad de fomento... Desde aquel lugar al que pueda tener acceso. Pero no nos podemos quedar siempre quejándonos en la cocina, porque de esa manera no vamos a resolver nada.

- ¿Coincide con el vicepresidente segundo de Carbap, Jorge Srodek, quien pidió a los autoconvocados que se sumen a las instituciones o que creen una nueva entidad para organizar su reclamo?

- Sí, coincido totalmente. Después de la asamblea, los tres integrantes de Carbap que estuvimos nos reunimos con la mesa de los autoconvocados, hablando de estos temas. En las instituciones madre también está apareciendo un tipo de dirigencia distinta. Nuestras intenciones es que las instituciones sean lo más democrática posibles. Pero ellos también deben entender que se tienen que institucionalizar. Todos tenemos que ser orgánicos, porque sino es un gran lío y no se acomoda nada. Debemos estar todos en la misma línea, en la que quieran o en la que quiera la mayoría, pero siempre juntos.

Yo hice mención a la asamblea ganadera de Olavarría, donde nos juntamos ruralistas, autoconvocados, no autoconvocados, gente que no tenía nada que ver... Pero todos trabajando en pos de algo y alineados detrás de una entidad. Ese funcionamiento orgánico, sumando a toda esa gente, nos permitió reunir a 5 mil productores debatiendo en los talleres, algo que fue impensado por todo el mundo cuando lo propusimos. Sin embargo, lo pudimos hacer, salió un buen documento, en el que todavía estamos trabajando. Se pueden hacer cosas, pero necesitás organización y la entidad gremial te da estructuras que vos no tenés en forma individual.

- Al votar por el corte de rutas, los autoconvocados remarcaban la necesidad de volver a las tapas de los diarios ¿Coincide con ese argumento?

- Nada está en los medios todo el tiempo. Y no sé si es algo tan malo no estar siempre en los medios. Muchas veces, la presencia depende de las convocatorias y del trabajo. Por eso hay que seleccionar las medidas que puedan prosperar. No se pueden hacer acciones continuamente, porque no hay quién lo resista. Es muy poca la gente que tiene bolsillo para andar de un lado a otro. Además, hay que seguir trabajando. No es fácil llevar a la gente a todos lados. A las manifestaciones hay que trabajarlas y consensuarlas. No es tan sencillo que cinco personas organicen una movilización y todo el mundo vaya detrás de ellos. Hay que organizarse, sino todo resulta anárquico. A la gente alguna vez le puede seducir la anarquía, pero eso no siempre pasa.

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