Urribarri preparó la cena en Concordia

Delantal, jeans y zapatillas. Se dispuso a preparar un estofado de pollo con tallarines en la cocina de la escuela N 57 de Concordia. "Estaba en la reunión de gabinete y me comentaron que en esta escuela, que oficia ahora como centro de evacuados para unos 30 concordienses, no iban a tener comida caliente esta noche.
Le pedí a mi señora que compre algunas cosas y me vine a cocinarles".

El que lo cuenta es el gobernador, que anoche se acercó a compartir con la gente que estaba en la escuela una cena preparada por él.

Y le salió sabroso el estofado. Hábil en el manejo de ollas, sartenes y condimentos, sorprendió a más de un periodista de las agencias nacionales, que entre risas, no reconocían al gobernador en el cocinero. Fue un momento agradable, de buen ánimo en medio del dolor, en el que se contaron historias tristes de esas que se cuentan cuando uno tiene que dejar su casa y salvar lo que pueda del agua.

El hombre llamó a chicos y grandes. Les sirvió el plato de fideos y el estofado de pollo. Se sentó a la mesa y hasta compartió una guitarreada en el salón de la escuela que ofició de comedor. Sin mayores estridencias y acompañado solo por su hijo menor y algunos colaboradores, fue simplemente un momento compartido con afecto. "Para liderar, primero hay que servir", le dijo en voz baja al pasar por al lado de un periodista que ya había apagado su cámara. Prensa Gobernación

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